lunes, 25 de abril de 2016

Victoria Sponge Cake





Esta semana seguimos con nuestro repertorio de dulces tradicionales viajando hasta tierras británicas con una tarta victoriana y es que, la reina Victoria era una gran amante de los dulces. Según dicen, no perdonaba la hora del te que siempre estaba acompañado de multitud de dulces. Se sabe que, entre esos dulces, nunca faltaban los famosos scones y, sobre todo, la tarta Victoria o "Victoria Sponge Cake"  que recibe el nombre precisamente por ser la favorita de la soberana británica. Sin duda, es la tarta inglesa más famosa y no falta en ninguna pastelería y casi en ninguna casa ya que por un lado, lo buena que está y, por otro, la sencillez de su elaboración además de que los ingredientes se suelen tener a mano en cualquier casa, hacen que cualquier persona la pueda preparar.


La tarta consiste en un bizcocho cuatro cuartos clásico que se corta por la mitad y se rellena de nata montada, chantilly o crema agria y mermelada de fresas, frutos rojos o frambuesa.


Victoria Sponge Cake



Ingredientes:



- 3 huevos.
- Harina: El mismo peso que los huevos.
- Azúcar: El mismo peso que los huevos.
- Mantequilla a temperatura ambiente: El mismo peso que los huevos.
- 1 cucharadita de vainilla en pasta.
- 1 sobre de levadura Royal.

- Mermelada de fresas o frambuesa.
- 250 ml de nata para montar.
- 75 gr de azúcar glass tamizada.

Precalentamos el horno a 175º.
Engrasamos un molde desmoldable de 20 cm.
Ponemos un bol sobre una pesa y cascamos los huevos sobre él para pesarlos y saber la medida exacta de harina, azúcar y mantequilla que tendremos que utilizar. 
Mezclamos la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee y doble su volumen. Añadimos los huevos uno a uno y a continuación la harina. Mezclamos bien pero sin pasarnos de batido (sólo hasta que se forma una mezcla homogénea).
Horneamos 45 minutos 175º (o hasta que, al pinchar con un palillo éste salga limpio). Sacamos y dejamos enfriar.

Montamos la nata con el azúcar glass.

Calentamos un poquito la mermelada en el microondas para que sea más fácil extenderla.

Una vez frío, cortamos el bizcocho en dos, ponemos una capa de mermelada y encima la nata en uno y tapamos con el otro bizcocho. Espolvoreamos con azúcar glass y decoramos, si queremos con fresas, frambuesas o frutos rojos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario