domingo, 22 de febrero de 2015

Scones



Esta semana salimos de viaje gastronómico de nuevo. Si la semana pasada nos fuimos a Italia, ésta nos vamos a Inglaterra. Los Scones no deben faltar en una buena merienda inglesa, es decir, no deben faltar a la hora de tomar el té. Dicen que fue la duquesa de Belford la que empezó a servir el té servido de Scones y otros dulces, a las 5 en punto de la tarde, en su residencia de verano, el castillo de Belvoir. Al volver a Londrés siguió con la costumbre de invitar a las cinco de la tarde a un té con scones. Costumbre que contó con la aprobación de la Reina Victoria, famosa por, entre otras cosas, gustarle mucho el dulce (de ahí, creo yo, que viene su oronda figura).


Los scones deben servirse un poco tibios y acompañados de Clotted Cream y mermelada de fresa o frambuesa. Aquí en España no conocemos la Clotted Cream pero sí se puede encontrar en supermercados ingleses. Yo aquí la encuentro con facilidad gracias al turismo y muchos ingleses que viven en Tenerife. Si la encontráis no dudéis en comprarla, pero cuidado que, una vez la pruebas, te vuelves adicto y corres el riesgo de terminar como la Reina Victoria. 
Y ahora os dejo con la receta, que es muy fácil, sin necesidad de amasadoras ni nada, sólo los ingredientes, nuestras manos y hornear.





Scones









- 250 gr de harina (70% de cacao).
- 60 gr de azúcar muscovado.
- 15 gr de levadura Royal.
- 65 gr de mantequilla fría cortada en dados pequeños.
- 1 huevo batido.
- 1 pizca de sal.
- La ralladura de medio limón o de media naranja (los prefiero con naranja)
- 60 gr de leche.
- 20-30 gr de pasas (o arándanos deshidratados)
- Huevo batido para pintarlos.

Para servir: Clotted Cream y mermelada de fresas o de frambuesa.

Precalentamos el horno a 200º.

Mezclamos el huevo, la leche y el azúcar. Tamizamos la harina con la levadura, añadimos la mantequilla y mezclamos todo con las manos hasta conseguir una textura arenosa. Añadimos la ralladura de naranja (o limón) y las pasas y mezclamos. Agregamos la mezcla de huevo, leche y azúcar y mezclamos hasta que esté todo integrado, sin pasarnos, sólo necesitamos que los ingredientes estén integrados. Vamos cortando porciones con un cortapastas redondo. La masa que nos vaya sobrando la volvemos a juntar y seguimos cortando hasta que nos quedemos sin masa. Los ponemos en una bandeja de horno, los pintamos con huevo, los dejamos reposar un poco y horneamos 10 minutos a 200º.

Notas: Los Scones se suelen cortar con forma redonda, pero pueden ser triangulares, cuadrados, como queramos.
Si la encontráis no dudéis en comprar y comerlos con clotted cream, si no con mantequilla.
A mí me gusta añadirles ralladura de naranja o limón, preferiblemente de limón, pero incluso se pueden hacer sin ella.

1 comentario:

  1. Siempre tuve curiosidad por probarlos y ver a qué sabían estos panecillos. Tienen una pinta muy rica, la verdad, y te quedaron estupendos, guapi. Viajando y cocinando ;) así da gusto!
    Feliz semana. Un besote ^^

    ResponderEliminar