lunes, 14 de diciembre de 2015

Gingerbread Bundt Cake






Como es normal en estas fechas, en El Pastelito Valiente seguimos  en modo Navidad y, para esta semana, os proponemos un Gingerbread Bundt Cake (Bundt Cake de jengibre) basado en las famosas galletas de jengibre. Un bundt cake especial, para los amantes de las especias, en el que  cada bocado nos hará recordar que se acerca la Navidad.




























Las galletas de jengibre son un clásico de la Navidad en EEUU cuya "receta base", se ha adaptado a multitud de dulces como bizcochos, tartas, cupcakes, etc. No dudéis en hacer todas las recetas que encontréis de este tipo, el olor que dejan en casa mientras se hornean y lo ricos que están hace que perezca la pena hacer todas estos dulces.




Gingerbread Bundt Cake





Ingredientes:

- 2 tazas y media de harina.
- 1 cucharada de levadura Royal.
- 1/4 taza de melaza.
- 1 taza de azúcar moreno (claro o light brown sugar)
- 2 cucharaditas de jengibre molido
- 1 cucharadita de canela.
- 1/4 cucharadita nuez moscada.
- 1 pizca clavo molido.
- 1 pizca pimienta blanca molida.
- 1 pizca de sal.
- 4 huevos.
- 1 taza de aceite de girasol.
- 250 gr de buttermilk.

Precalentamos el horno a 175º. 

1. Batimos el azúcar con los huevos hasta que blanqueen. 
2. Añadimos los huevos uno a uno, no añadimos el siguiente hasta que el anterior no esté completamente integrado.
3. Añadimos la melaza y el buttermilk  y batimos un minuto aproximadamente.
4. Tamizamos los ingredientes secos y los vamos añadiendo poco a poco a la mezcla anterior.
5. Engrasamos nuestro molde bundt y vertemos la mezcla anterior.
6. Horneamos durante 50 minutos a 175º o, hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.
7. Sacamos el bundt cake del horno y dejamos enfriar (sin desmoldar) durante diez minutos.
8. Desmoldamos el bundt cake sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo.

Para el glaseado:
- 1 cucharada de limón.
- 3 cucharadas de agua.
- 1 taza de azúcar glass.

Calentamos todo en un cazo, removiendo bien para que no queden grumos de azúcar y volcamos sobre nuestro bundt.


Notas: 
1. Si no tenemos buttermilk, lo podemos elaborar casero. Para ello añadiremos una cucharada de limón a 250 ml de leche y esperaremos 10 minutos (parecerá que es leche cortada).
2. La melaza puede sustituirse por miel.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Polvorones


Esta semana nos ponemos en modo navideño y empezamos con las recetas típicas de esta época. En casa no somos de muchos dulces navideños, pero los polvorones son la excepción. Nos gustan los polvorones tradicionales, los de toda la vida, los polvorones de almendra. Las recetas tradicionales, como los polvorones de almendra, perduran en el tiempo porque son verdaderamente buenas, porque se hacen con ingredientes de primera calidad y porque gustan a todo aquel que los prueba. Los polvorones, hechos con una buena almendra marcona, son una delicia y una de las más antiguas tradiciones españolas en dulces navideños junto con el turrón de jijona y el mazapán de Toledo.  


Hacer polvorones caseros es algo muy sencillo, no se necesitan nada especial, salvo una buena almendra de calidad y manteca de cerdo ibérica que será lo que marque la diferencia de un polvorón mediocre.

Polvorones 








Ingredientes:
- 125 gr de alamendra marcona tostada (sin sal).
- 200 gr de azúcar glass.
- 250 gr de manteca de cerdo ibérica a temperatura ambiente.
- 1 cucharadita de canela.
- 500 gr de harina bizcochona.
- 1 pizca de sal.


Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 180º. Extendemos la harina sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y la tostamos durante 15 minutos. La sacamos, la dejamos enfriar y finalmente, la tamizamos.
Trituramos la harina con un robot de cocina (con cuidado para que no llegue a soltar el aceite). Ponemos todos los ingredientes en un bol y los mezclamos bien con las manos. Extendemos la masa con un rodillo hasta dejarla en un grosor de 1 dedo y, con un cortador redondo vamos haciendo los polvorones y depositándolos en una bandeja de horno.

Precalentamos el horno a 200º, calor arriba y abajo. 

Introducimos lo polvorones y los horneamos durante 18-20 minutos (cuando veamos que los bordes empiezan a coger color, los sacamos). Los vamos pasando con cuidado ya que son muy frágiles a un rejilla y, antes de envolverlos en papel, los dejamos enfriar del todo.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Pavlova de frutos rojos


Hacía tiempo que tenía guardada esta entrada y, entre unas cosas y otras, no había llegado a publicarla. Se trata de la famosa tarta Pavlova de la que, tanto Australia como Nueva Zelanda se atribuyen su origen. A pesar de esta especie de rivalidad en cuanto a su origen lo cierto es que, la primera receta que se tiene de ella aparece en un libro neozelandés. Esta tarta se hizo por primera vez en honor a la famosa bailarina rusa de principios del siglo XX, Anna Pavlova que visitó con su compañía de ballet los dos países en una gira.
La Pavlova consta de diferentes capas de merengue horneado, crema y fruta (normalmente frutos rojos). Una tarta delicada, un poco laboriosa de hacer pero, sin duda, una delicia.

Pavlova de frutos rojos








Para el merengue:
- 300 gr de claras.
- 550 gr de azúcar glass.
- 50 gr de maizena.
- 1/2 cucharadita de cremor tártaro.
- 1 cucharada de vinagre.
- 1 pizca de sal.

Para el relleno.
- 500 ml de nata para montar.
- 50 gr de azúcar glass.
- Frutos rojos.
- Miel o sirope de arce.

Precalentamos el horno a 200º.
Montamos las claras a punto de nieve junto con el cremor tártaro y la sal, añadiendo poco a poco el azúcar y la maizena (cucharada a cucharada para que las claras no se bajen). Una vez que las claras estén montadas a punto de nieve seguimos batiendo de 8 a 10 minutos hasta que consigamos un merengue firme. 
Dibujamos unos círculos en un papel vegetal para hornear, le damos la vuelta y rellenamos los círculos con merengue.
Bajamos la temperatura del horno a 125º y metemos los círculos de merengue. Horneamos durante 30 minutos a 125º. Pasado este tiempo, volvemos a bajar la temperatura del horno a 100º y seguimos horneando una hora más. Finalmente, apagamos el horno, y dejamos enfriar las bases de merengue en él (no sacar hasta que el horno esté completamente frío.)

Montamos la nata junto al azúcar glass. Una vez montada, vamos poniendo una capa de merengue horneado y una capa de nata con frutos rojos y miel, hasta finalizar nuestra pavlova.

Nota: El relleno y la crema puede ser de lo que queramos, aunque lo tradicional es que sea con nata montada y frutos rojos.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Pumpkin Bundt Cake


Como ya he comentado otros años, el 15 de noviembre se celebra en EE.UU el National Bundt Cake Day aunque, debido a las redes sociales y a la publicación de multitud de recetas de bundt cakes en  los blogs culinarios en los últimos años, éste día se ha convertido en una cita casi obligatoria para muchos de nosotros,  un día en el que publicamos un bundt cake. Para mí, será imposible publicar el mismo día 15, así que os dejo mi propuesta para el Bunt Cake Day 2015 con una semana de antelación: Un bundt cake de calabaza especiado. Un bundt cake muy otoñal, con la esponjosidad y humedad que sólo da la calabaza y con todo el sabor de las especias.   


Para ver otros bundt cakes publicados sólo tenéis que pinchar aquí: Bundt Cakes.


Pumpkin Bundt Cake.






- 350 gr de puré de calabaza.
- 3 tazas de harina.

- 3 cucharadas de levadura Royal.
- 1 cucharadita de canela.
- 1/4 cucharadita nuez moscada.
- 1/4 cucharadita jengibre molido.
- 1 pizca de calvo molido.
- 1 pizca de sal.
- 1 taza de aceite de girasol.
- 3 huevos.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 1 taza de azúcar blanquilla.
- 1 taza de azúcar moreno.

Precalentamos el horno a 175º.

Batimos el azúcar con el aceite de girasol durante un minuto, a continuación vamos añadiendo los huevos (de uno en uno, no añadiremos el siguiente hasta que el anterior se haya integrado en la mezcla completamente). Cuando todos los huevos se hayan integrado, añadimos el extracto de vainilla. Tamizamos la harina con las especias, la sal y la levadura y la vamos añadiendo poco a poco a la mezcla de huevos y azúcar.
Engrasamos nuestro molde bundt y echamos la mezcla en él.
Horneamos durante una hora o hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.

lunes, 26 de octubre de 2015

Tarta volcán de chocolate con peras


Estamos en otoño y, por tanto , en plena temporada de peras. Para mí hay dos frutas que son las reinas en repostería: La pera y la manzana ya que, quedan bien en cualquier tarta o bizcocho. Admiten cualquier combinación, dan una jugosidad espectacular a los bizcochos, quedan muy bien en tartas calientes o frías y, si le añadimos especias el resultado es espectacular. Por eso, a lo largo de todos estos años he ido poniendo diferentes recetas de tartas que suelo hacer con estas dos frutas. Hoy os traigo una tarta que, normalmente, suelo hacer en formato individual, pero que el otro día ví en "Directo al Paladar" en formato tarta y me gustó bastante la presentación: Tarta volcán de chocolate con peras. No dudéis en hacerla y, sobre todo, en tomarla caliente.







Tarta "volcán" de chocolate con peras.









- 180 de chocolate negro.
- 180 gr de mantequilla.
- 4 huevos.
- 220 gr de azúcar moreno.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 150 gr de harina de repostería.
- 1 cucharadita de levadura química.
- 1 cucharadita de café soluble.
- 4 peras. Precalentamos el horno a 175º.
Engrasamos un molde desmoldable de 20 cm.
Derretimos en un cazo el chocolate con la mantequilla y, cuando el chocolate esté completamente deshecho, retiramos del fuego y dejamos templar. Batimos en un bol los huevos con el azúcar y el extracto de vainilla hasta que doblen su volumen y empiecen a blanquear. Tamizamos la harina con la levadura, añadimos el café y la sal y mezclamos. Incorporamos la mezcla de harina a los huevos y mezclamos con la ayuda de una espátula con movimientos envolventes, con cuidado para que no se bajen la mezcla de huevos y azúcar.
Pelamos las peras (dejándoles el rabillo)
Vertemos la mezcla en nuestro molde, colocamos las peras encima y horneamos 35 minutos a 175º.
Servir caliente.

Nota: Si queréis ver la receta original os dejo el enlace de Directo al Paladar.

Otras recetas del blog con peras y manzanas:
- Tarta normanda de manzanas.
- Tarta de manzanas y crema pastelera
- Brandy apple pie.
- Tarta normanda de peras.


lunes, 19 de octubre de 2015

Buñuelos de viento.


En la mayor parte de España es muy común que, en la festividad de todos los Santos, se tomen los tradicionales buñuelos de viento. Los buñuelos de viento consisten en una especie de masa choux frita en lugar de horneada que, al freírse, doblan su volumen quedando huecos por dentro (de ahí que se denominen "de viento"). Hoy en día se encuentran rellenos casi de cualquier cosa: Crema pastelera, nata, chocolate, mermeladas, etc. Yo siempre los he tomado rellenos de crema pastelera, que es como se hacen tradicionalmente en mi pueblo y además es como más me gustan y, por tanto, la receta que os traigo.






Buñuelos de viento.






Buñuelos: 
- 150 ml de leche.
- 20 ml agua.
- 5 cucharadas de azúcar.
- 1 pizca de sal.
- 4 huevos medianos.
- 50 gr de mantequilla.
- 175 gr de harina tamizada.
- Azúcar blanquilla para rebozar los buñuelos.
- Aceite de oliva.

Ponemos en un cazo la leche, el agua, el azúcar la sal y la mantequilla y llevamos a ebullición. Cuando rompa a hervir lo retiramos del fuego y añadimos la harina tamizada de golpe. Mezclamos bien con una espátula o cuchara de madera hasta que no queden grumos de harina. Vamos añadiendo los huevos uno a uno (no añadimos el siguiente hasta que no esté integrado el anterior) y mezclamos bien.
Calentamos bastante cantidad de aceite y, con la ayuda de dos cucharitas hacemos bolas con la masa de los buñuelos y vamos friéndolos. Lo normal es que ellos mismos se den la vuelta, pero si no lo hacen, tendremos que darle la vuelta nosotros para que se hagan por los dos lados. Conforme los vayamos sacando del aceite los rebozamos en azúcar.

Crema pastelera: 
- 500 ml de leche.
- 4 yemas de huevo.
- 1 vaina de vainilla o una cucharadita de vainilla en pasta.
- 125 gr de azúcar.
- 50 gr de maizena.

Con un cuchillo de punta afilada extraemos las semillas de la vainilla. En un cazo ponemos la leche, la vaina y las semillas de vainilla, llevamos a ebullición y, cuando comiezce a hervir, retiramos del fuego y reservamos.
En un bol, mezclamos las yemas, la maizena y el azúcar con ayuda de unas varillas. Una vez que esté todo integrado, ponemos la mezcla en un cazo, lo calentamos a fuego lento y le vamos añadiendo  la leche, a la que previamente habremos retirado la vaina de vainilla, en forma de hilo y sin parar de remover con las varillas, hasta que la mezcla espese.
Una vez que haya espesado la retiramos del fuego y tapamos la crema pastelera con papel film de forma que cubra toda la superficie de la crema (debe estar en contacto con la crema para que no se le forme costra).

Una vez fría la crema, rellenamos nuestros buñuelos con ella.

Nota: Se pueden espolvorear con azúcar glas en lugar de azúcar blanquilla aunque tradicionalmente siempre se ha hecho con azúcar blanquilla. 

lunes, 5 de octubre de 2015

Flan de huevo


Esta semana traemos un postre que casi todo el mundo sabe preparar: Flanes de huevo. Normalmente, en cualquier casa, hay una receta de este postre tradicional que se considera infalible. Para mí, el secreto de un buen flan de huevo está tanto en el horneado al baño maría como en el caramelo que, en la mayoría de casos, marca el éxito o el fracaso de un postre tan sencillo como éste. El caramelo es una cosa muy sencilla de elaborar, pero si nos pasamos en su cocción, aunque sea por un breve instante de tiempo, se nos quemará rápidamente debido a la alta temperatura que alcanza y, si no nos damos cuenta y lo echamos en nuestros moldes, arruinaremos con su sabor nuestros flanes.

Os dejo con la receta que a más nos gusta en casa. Yo normalmente los hago en moldes individuales, pero se puede hacer en un sólo molde grande, en este caso tened en cuenta que habrá que aumentar el tiempo de horneado.




Flanes de huevo.







- 500 ml de leche.
- 90 gr de azúcar.
- 3 huevos más dos yemas.
- 1 vaina de vainilla.

Para el caramelo: 

- 100 gr de azúcar.
- 1 cucharada de agua. 

En primer lugar elaboramos el caramelo:
Ponemos el azúcar con el agua en un cazo y lo calentamos a fuego fuerte hasta que el azúcar se deshaga y empiece a oscurecerse en su totalidad (que no queden partes de azúcar blancas), en ese mismo momento lo retiramos del fuego, no esperéis ni un segundo más o se quemará. Caramelizamos nuestros moldes individuales teniendo en cuenta que debemos cubrir las paredes (girando nuestros moldes con el caramelo dentro) para que el flan no se nos pegue.

Flanes:

Precalentamos el horno a 160º.
Ponemos la leche en un cazo.Abrimos de vainilla por la mitad, retiramos sus semillas y se las echamos a la leche junto con la vaina de vainilla. Llevamos a ebullición y, cuando rompa a hervir, retiramos del fuego y dejamos templar.
Batimos los huevos y las yemas junto al azúcar. Retiramos la vaina de vainilla de la leche y, añadimos ésta a la mezcla de huevos y azúcar y mezclamos muy bien.
Llenamos nuestros moldes y tapamos bien con papel de aluminio cada uno de ellos. Los ponemos en una bandeja de horno y, en la misma bandeja, echamos agua hasta que cubra la mitad de los moldes.

Horneamos 40 minutos a 160º.

Nota: Las dos yemas de huevo se pueden sustituir por un huevo, pero el color que cogen los flanes al hornearse será mucho más blanquecino. Se le puede añadir más cantidad de azúcar en vez de los 90 gr de la receta, eso depende del gusto del consumidor.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Tarta de Santiago


Este año, como os dije en la primera entrada de septiembre, vamos a hacer un recorrido por los dulces tradicionales españoles. Si recordáis, empezamos el viaje con aquellos churros que no faltan en ninguna de nuestras regiones. Esta semana, seguimos la ruta con un dulce tradicional gallego: La tarta de Santiago.
Buscando los orígenes de esta tarta he descubierto que, como ocurre con casi todos los dulces tradicionales, su origen no está claro aunque la mayoría de versiones coinciden en que éste se remonta a la Edad Media, en una versión un tanto diferente de la receta que conocemos hoy. Otras versiones dicen que el origen de esta tarta es sefardí, como la mayoría de dulces a base de almendra. Lo que está claro es que esta tarta se popularizó en el siglo XX y, hoy en día, es posible encontrarla a lo largo de cualquiera de las rutas del camino de Santiago y, sobre todo, en Galicia. 


La tarta de Santiago se caracteriza por su ausencia de harina, haciéndose exclusivamente con la misma proporción de harina de almendras (o almendras molidas), huevo y azúcar.



Tarta de Santiago







- 250 gr de huevo (aproximadamente 4 huevos).
- 200 harina de almendras
- 50 almendras molidas.
- 1 cucharadita de canela.
- La ralladura de 1/2 limón.
- Azúcar glass para espolvorear.
- 1 chorreón de ron (optativo)

Precalentamos el horno a 175º (calor arriba y abajo) y engrasamos el molde que queramos utilizar.
Picamos los 50 gr de almendras (no mucho, que nos queden trocitos).
Mezclamos los huevos con el azúcar hasta que dupliquen su volumen. Añadimos la almendra, la ralladura de limón, el chorreón de ron y la canela y mezclamos bien. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos 30 minutos a 175º (calor arriba y abajo) o, hasta que al pinchar con un palillo de brocheta, éste salga limpio. Sacamos la tarta del horno y dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.
Cuando la tarta esté completamente fría, cogemos una plantilla de la cruz de Santiago, la ponemos encima de la tarta y espolvoreamos con abundante azúcar glass por encima.

Nota: El último paso es para decorar la tarta, se puede espolvorear con azúcar glass o, incluso dejarla sin él.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Mermelada de fresas y ruibarbo


Todos los que tenemos afición por la repostería hemos visto recetas hechas con ruibarbo, sobre todo, en recetas de repostería inglesa o centroeuropea. Todos hemos oído hablar de él, pero en España es difícil encontrarlo y, por tanto, probarlo. Es supermercados ingleses se puede encontrar en conserva o congelado, pero fresco es casi imposible por ello, si lo encontráis, comprad en cantidad ya que se puede congelar y tenerlo para cuando lo necesitemos. 


El ruibarbo es una verdura, parecida al apio, de colores rojos y verdes con un sabor un tanto ácido que contrarresta perfectamente el sabor dulce de algunos postres. Sus raíces y hojas contienen ácido oxálico por lo que no se pueden emplear en ninguna preparación al ser tóxicas, únicamente se puede consumir el tallo.




Mermelada de fresas y ruibarbo.







- 600 gr de ruibarbo.
- 400 gr de fresas.
- 900 gr de azúcar.
- El zumo de un limón.
- 25 ml de ron.

Lavamos y secamos las fresas y el ruibarbo. Quitamos la parte verde de las fresas y las partimos en trozos pequeños. Limpiamos el ruibarbo con un pelador de verduras, quitándole las partes duras (igual que hacemos al limpiar un apio) y lo cortamos en trozos pequeños. 
Ponemos la fruta en una olla y añadimos el azúcar y el zumo de limón. Removemos bien y dejamos reposar de media hora a una hora, hasta que el agua que suelta la fruta haya casi cubierto la misma. Ponemos la olla al fuego y dejamos cocer a fuego fuerte, cuando rompa a hervir bajamos el fuego a temperatura baja y dejamos la mezcla cociendo durante 45 minutos. Apartamos del fuego y, en ese momento, añadimos el ron y mezclamos.
Vertemos la mermelada en botes esterilizados hasta arriba del todo, los cerramos y los ponemos boca abajo hasta que se hayan enfriado del todo.

Nota: En esta ocasión he acompañado la mermelada de scones con arándanos deshidratados, para ver la receta de los scones pinchad aquí.

La receta de la mermelada de fresas y ruibarbo es de Uno de Dos.


lunes, 14 de septiembre de 2015

Pastel turco de yogur con higos, pistachos y miel


Esta semana vamos a dejar atrás los dulces occidentales para irnos a una de las culturas gastronómicas más interesantes: La cocina árabe. La cocina árabe, por el uso de especias, frutos secos, etc es una cocina muy rica, con unos sabores intensos que es base de muchos de nuestros platos, como es el escabeche utilizado para carnes o pescados, el uso del limón o la naranja en platos tanto dulces como salados o, incluso el consumo de arroz en diferentes platos.
La repostería árabe es tan rica como la "cocina salada árabe", como la denomino yo. Totalmente diferente a la nuestra en sabores, sí que tiene una raíz común en muchos dulces al usar frutos secos o miel. Este pastel de yogur  lo tengo apuntado desde hace años y es la primera vez que lo hago, pero ha llegado para quedarse. Es de las cosas más ricas que he probado y recién sacado del frigorífico es muy refrescante.





Pastel turco de yogur con higos, pistachos y miel




- 6 huevos.
- 175 gr de azúcar.
- 75 gr de harina.
- 600 gr de yogur griego.
- 1 cucharadita de levadura Royal.
- 1/2 zumo de limón.
- Ralladura de medio limón.
- 1 pizca de sal.
- Higos.
- Pistachos.
- Miel.

Precalentamos el horno a 160º.

Separamos las yemas de las claras. En un bol batimos las yemas con el azúcar y, en otro bol, montamos las claras a punto de nieve. A la mezcla de yemas y azúcar, le añadimos la harina, levadura y sal y mezclamos. A continuación incorporamos, a la misma mezcla, el yogur, el zumo y la ralladura de limón y volvemos a mezclar bien (si nos quedasen muchos grumos podemos darle un par de golpes de batidora). Añadimos las claras y vamos mezclando con movimientos envolventes para que no se bajen hasta que esté todo integrado.
Engrasamos un molde desmoldable y vertemos nuestra mezcla en él. Horneamos 60 minutos a 160º. Una vez terminado el tiempo, apagamos el horno y dejamos enfriar el horno (con la puerta del horno un poco abierta) nuestro pastel dentro. Una vez que el horno se haya enfriado sacamos el pastel de yogur, lo dejamos enfriar totalmente fuera ya del horno y lo metemos en la nevera de un día para otro.
Decoramos con los higos, los pistachos (machacados un poco con un rodillo de cocina)y añadimos la miel que nos guste.

Nota: Fuente de la base del pastel: Gordom Ramsey.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Chocolate con churros


Este año nos hemos propuesto hacer un recorrido por diferentes dulces típicos de España. Tenemos un país con una riqueza gastronómica impresionante y, aunque nuestra repostería no es tan espectacular visualmente como puede ser, por ejemplo, la repostería francesa es indudable que nuestros dulces típicos, la mayoría de ellos recetas que han pasado de generación en generación, con pocos pero muy buenos ingredientes, son unos de nuestros mayores tesoros.

Hoy, vamos con el desayuno por excelencia en nuestro país: Chocolate con churros.


Del chocolate a la taza no os voy a decir nada ya que para hacer el que veis en la foto simplemente he seguido las indicaciones que vienen en el Chocolate a la taza Valor que, para mí, es el mejor chocolate que existe para hacer un buen chocolate espeso donde mojar los churros.





Churros caseros




- 1 taza de desayuno de harina.
- 1 taza de desayuno de agua hirviendo.
- 1 cucharadita de levadura Royal.
- 1/2 cucharadita de sal.
- Aceite de oliva virgen extra para freir.

Ponemos en un bol todos los ingrediente (el agua tendrá que estar hirviendo) y mezclamos bien, hasta que nos quede una masa uniforme. Pasamos la masa a una churrera o a una manga pastelera con boquilla rizada y vamos haciendo los churros y poniéndolos sobre un papel de hornear. Una vez que los tengamos todos hechos los vamos friendo por tandas en abundante aceite caliente (con cuidado de que no esté excesivamente caliente para que no se nos queden crudos por dentro)

Nota: Los churros se pueden espolvorear con azúcar blanquilla. Es muy importante darles forma con una boquilla rizada para que se formen estrías ya que, si los hacemos lisos saltarán de la sartén, con el consiguiente riesgo de provocar quemaduras.

lunes, 31 de agosto de 2015

Cheesecake de chocolate y cerezas al kirsch


Aunque hoy es día 31 de agosto y, normalmente, no retomo el blog hasta el septiembre, la costumbre de publicar los lunes hace que este año sea una excepción y publique un día antes de lo habitual, 
La última entrada, huesitos caseros,  la publiqué a mediados de junio con una ola de calor impresionante por lo que no hacía falta encender el horno. Esta vez, para empezar la temporada, traigo una Cheesecake de chocolate y cerezas al kirsch en la que sí tendremos que utilizar nuestros hornos pero que es muy sencilla de elaborar y el resultado es espectacular ya que queda una textura de mousse muy buena. 



Sé que no es temporada de cerezas aunque, hoy en día, es fácil encontrarlas en cualquier momento del año pero, si no las encontráis, se pueden sustituir por cerezas en almíbar sin ningún problema. 





Cheesecake de cerezas al kirsch



Base de la tarta:
- 100 gr de galletas tipo Digestive..
- 40 gr de cacao en polvo.
- 50 gr de mantequilla derretida..
Tarta:
- 150 de chocolate negro para postres.
- 325 gr de queso crema a temperatura ambiente.
- 100 gr de azúcar.
- 100 gr de yogurt griego a temperatura ambiente.
- 2 huevos M.
- 125 gr de cerezas (pesadas con hueso).
- 30 ml de kirsch.

Precalentamos le  horno a 175º.

Engrasamos un molde de 15 cm.

Preparamos la base de la tarta, triturando las galletas junto al cacao y la mantequilla derretida. Extendemos la mezcla sobre nuestro molde y aplanamos con la ayuda de la base de un vaso. La horneamos durante 10 minutos, sacamos y dejamos enfriar.

Mientras se hornea, derretimos el chocolate y lo dejamos templar a temperatura ambiente. 
Batimos (con las varillas) el queso crema con el azúcar, añadimos el yogurt, los huevos uno a uno, el kirsch y el chocolate derretido, sin parar de batir hasta que todo esté integrado.

Deshuesamos las cerezas y las vamos poniendo sobre nuestra base de galletas. Finalmente volcamos la mezcla del queso y horneamos 35 minutos (los bordes de la tarta empezarán a despegarse y el centro parecerá húmedo), apagamos el horno, abrimos la puerta del horno un poquito y dejamos la tarta dentro hasta que el horno se enfríe. sacamos la tarta, la dejamos enfriar a temperatura ambiente y la metemos en el frigorífico al menos doce horas. 

Nota: Receta con adaptaciones de Qué cosa tan dulce.