lunes, 15 de diciembre de 2014

Bizcochitos al kirsch con cerezas confitadas



Hoy os traigo la última receta navideña de esta temporada ya que , como cada año por estas fechas, haremos un paréntesis de una par de semanas. Estos bizcochitos no son típicos de ningún sitio, es una receta de esas que haces porque tienes algo en el frigorífico que te ha sobrado de hacer otras cosas, y las quieres quitar de en medio. En este caso, estas "sobras" eran unas cerezas confitadas. Como además, tenía estos moldes tan navideños de Silikomart, se me ocurrió usar esas cerezas para hacer unos bizcochitos al kirsch que les da un sabor buenísimo a cerezas, además de conseguir darles un toque húmedo que los hace muy jugosos.


Os deseo a todos los que me seguís, a los que me dejáis comentarios o hacéis mis recetas y a los que, simplemente os pasáis por aquí, una Feliz Navidad y que el año que viene venga cargado de todo aquello que deseéis. 

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Bizcochitos al kirsch con cerezas confitadas








- 250 gr de harina
- 150 gr de leche entera.
- 100 de azúcar.
- 1 sobre de levadura Royal.
- 75 gr de cerezas confitadas.
- El almíbar de las cerezas.
- 2 huevos XL.

Almíbar:
- 50 gr azúcar.
- 50 ml agua.
- 30 ml kirsch.

- Azúcar glass para decorar.

Precalentamos el horno a 150º (si vamos a hacer un bizcocho mayor a 175º)  Para los bizcochitos, mezclamos la leche, el azúcar, los huevos y el almíbar de las cerezas. Partimos en mitades las cerezas y las añadimos a la mezcla anterior. Engrasamos y rellenamos nuestros moldes y horneamos 30 minutos a 150º.

Para el almíbar ponemos todos los ingredientes en el fuego y dejamos hervir durante cinco minutos. retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Sacamos los bizcochitos del horno y, antes de desmoldar, mojamos cada uno con un par de cucharadas grandes de almíbar. Dejamos enfriar y desmoldamos. Finalmente, espolvoreamos con azúcar glass.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Galette de Rois


Hoy, como cada día 7 toca publicar la propuesta para el reto "Qué rico, mamá". Este mes la propuesta la hizo Mara del "Más dulce que Salado" y consistía en preparar un dulce navideño internacional, no podía ser España.
Yo he optado por por preparar la famosa Galette de Rois, típica de Francia. La Galette de Rois es el dulce que los franceses toman el día de Reyes. En contra de lo que podamos pensar, la Galette de Rois no está relacionada con la llegada de los Reyes Magos (como es el caso del Roscón de Reyes en España), sino que es una tradición de la repostería, con siglos de antigüedad, de hecho no son los Reyes Magos quienes traen regalos a los niños franceses, sino Papá Noel. Dicen que tiene su tradición en las fiestas con las que los romanos celebraban el solsticio de invierno y con él, la llegada de días cada vez más largos y soleados, de ahí su forma de sol. 


A lo largo de los siglos, en cada región francesa se han ido rellenando de diferentes cosas, pero la que más se ha extendido ha sido la que está rellana de una crema frangipane. Cómo nuestro Roscón de Reyes, en la Galette de Rois también se esconde una sorpresa que se supone que dará suerte ese año al que la encuentre.


Os recomiendo tomarla templada, porque fría está rica, pero templada es de pecado.

Y ya sabéis que si os apetece participar en nuestros retos sólo tenéis que mandar un correo a: retosquericomami@gmail.com, y si queréis ver las propuestas del resto de mis compañeras visitad nuestro blog: Retos qué rico, mamá.

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Galette de Rois








- 2 láminas de hojalde
- 250 ml de leche entera.
- 1 vaina de vainilla.
- 100 de azúcar.
- 25 gr de maizena.
- 2 yemas de huevo.
- 100 gr de harina de almendra.
- 1 cucharada de azúcar.
- 1 huevo batido.

Para la crema frangipane: Ponemos 200 ml de leche en un cazo, junto con el azúcar y las semillas de la vaina de vainilla y llevamos a ebullición. En un bol mezclamos la leche con la maizena y las dos yemas de huevo batidas. Cuando rompa a hervir la leche que tenemos al fuego le añadimos la mezcla de leche, maizena y huevos y removemos sin parar, a fuego medio,  hasta que espese.Una vez que espese añadimos la harina de almendra y mezclamos bien.

Precalentamos el horno a 180º.

Para montar la galette: Extendemos las láminas hojaldre y las cortamos en un círculo cada una (uno de los círculos un poco mayor que el otro porque será el que pongamos encima). Ponemos el círculo más pequeño sobre un papel de hornear en una bandeja de horno y pintamos alrededor con el huevo batido (más o menos hacemos un círculo de 2 dedos de grosor). Dentro de este círculo ponemos la masa frangipane que tenemos reservada y la extendemos. Cubrimos todo con el círculo mayor. Dibujamos su característica forma de sol y pintamos con huevo batido. Hacemos un agujero pequeño y algunos más repartidos por la galette para que salga el vapor y el hojaldre suba por igual en todas partes.

Horneamos la galette durante 30 minutos, 10 minutos antes del final, abrimos y espolvoreamos por encima la cucharada de azúcar.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Vino especiado (Glühwein)


El glühwein, vino especiado, es una bebida tradicional navideña en todos los países del centro y norte de Europa. En Alemania o Suecia es tradicional beberlo el día de Santa Lucía y, a partir de ahí, se toma hasta que finalizan las fiestas navideñas. Es un vino caliente especiado que se toma acompañando a los dulces típicos de estas fiestas. Las especias que se le añaden varían de una receta a otra, aunque las básicas son siempre las mismas: Canela, clavo y anís estrellado. Además de las especias se le suele añadir piel de naranja y limón y azúcar.



Este vino especiado lo venden en la famosa tienda de muebles sueca que todos conocemos, pero es tan fácil de hacer y está tan bueno recién hecho que no merece la pena comprarlo. Servido a media tarde con unos polvorones, con un buen turrón de Jijona o, ¿por qué no?, con unos bollitos de Santa Lucía en los días de frío navideños es un auténtico placer.


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Glühwein








- 1,5 litros de vino tinto.
- La piel de una naranja.
- 4 palos de canela.
- 4 anís estrellado.
- 1 vaina de vainilla.
- 4 clavos.
- 1 hoja de laurel.
- Una pizca de nuez moscada.
- 8 cucharadas de azúcar blanquilla.
- 2 de azúcar moreno.

Ponemos el vino, la piel de naranja y las especias en un cazo y lo durante una hora a fuego bajo (caliente, pero que no legue a hervir). Pasado este tiempo, añadimos el azúcar, removemos bien para que se deshaga y apagamos el fuego y ya tenemos nuestro vino especiado.

Nota: El vino no tiene que ser de cocinar, sino un vino aceptable, un vino que nos beberíamos (en mi caso un buen Valdepeñas, que os aconsejo como siempre a todos, ya que esta D.O. tiene unos vinos excepcionales con unos precios buenísimos). Se puede volver a calentar, no hace falta que nos lo bebamos de una vez (aunque el que quiera puede hacerlo y pasar una tarde de lo más divertida).

lunes, 24 de noviembre de 2014

Ginger cookies



Hoy, 24 de noviembre, quedando un mes para Nochebuena activo el modo Navidad. Como cada año publicaré cuatro propuestas, tanto dulces, como saladas, para celebrar estas fechas. Los que me seguís desde hace casi cuatro años, sabéis que las Navidades significan mucho para mí y no voy a repetir lo que siempre digo porque si no os termino cansando. Pero lo que sí voy a repetir es que son mis fiestas favoritas y que, como en casi todas las fiestas, todo gira en torno a una mesa repleta de comida... e igual de divertido que es reunirse en familia para comer todo lo que haya en la mesa, puede ser el reunirse en la cocina para preparar toda esa comida. Y, como muestra, os dejo la receta de las célebres Galletas de Gengibre (Ginger Cookies), tradicionales de las Navidades americanas o, en otra versión (Speculoos), del centro y norte de Europa, que hemos hecho entre mis hijas y yo. En concreto ellas hicieron los renos y los árboles de Navidad... y luego se comieron todo (y soplaron las velas de las fotos cantando el cumpleaños feliz, ¡vaya mezcla!).

 
Durante las próximas cuatro semanas veréis en cada entrada y en el lateral de blog nuestra imagen de Navidad en la que pinchando podréis ver todas las recetas de Navidad que están en el blog.

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Ginger Cookies








- 450 de harina tamizada.
- 100 gramos de azúcar moscabado (o moreno si no lo encontramos, pero lo pulverizaremos con un molinillo)
- 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
- 75 gramos de miel de caña.
- 1 huevo batido pequeño.
- 2 cucharaditas de canela.
- 1 cucharadita de nuez moscada en polvo.
- 1 cucharadita de jengibre en polvo.
- 1 pizca de pimienta molida.

Preparación:
Mezclamos el azúcar con las especias y la mantequilla y batimos bien. Añadimos el miel  y el huevo y batimos, añadimos la harina previamente tamizada poco a poco y mezclamos muy bien. Si necesitamos más harina la añadiremos poco a poco, cucharada a cucharada (la masa estará cuando no se nos pegue en las manos o, si lo hacemos con un robot, cuando se despegue de las paredes del bol). estiramos la masa entre dos papeles de hornear y dejamos enfriar al menos una hora. Precalentamos el horno a 180º. Cortamos las galletas y horneamos 10-12 minutos, las sacamos y las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Nota: Podemos decorarlas o no. En mi caso las he decorado con un poco de glasa blanca, pero se pueden decorara de cualquier manera o dejarlas sin nada que están buenísimas.

 
 

sábado, 15 de noviembre de 2014

Chocolate Bundt Cake (sin huevo).



El año pasado publicamos, por el National Bundt Cake Day, un Chocolate Bundt Cake de esos que quitan el sentido de lo buenísimo que está. Este año me he decidido por otro de chocolate, pero especial, ya que lo hice para un niño alérgico al huevo. Lo puse, junto con la Pumpkin Naked Cake en el cumpleaños de mi hija y fue un éxito total. Todo el que lo probó me habló de lo jugoso que estaba y no se podían creer que no llevara huevo. No os engaño, es uno de los bizcochos más jugosos que he probado nunca y, encima, hecho en el molde Heritage que, sin duda, es mi favorito (y eso que tengo tres moldes bundt de Nordic Ware) y el que más uso para mis entradas y recetas... Aunque, en cualquier molde Bundt de Nordic Ware, hasta el bizcocho más simple queda espectacular ¿o no?


Este año, Bea y Mara de I Love Bundt Cakes, celebraban este día, participo junto a ellas en otro reto creado por mí y por otras compañeras mes a mes y, no quería faltar a esta cita creada por ellas y tampoco podía dejar de felicitarlas por este maravilloso blog que han creado juntas y las fantásticas recetas que nos están dejando en él.
 

Chocolate Bundt Cake (sin huevo)





 - 400 gr de harina.
-  300 gr de azúcar.
- 1 sobre de levadura Royal
- 2 cucharaditas de bicarbonato.
- 80 gr de cacao Valor en polvo.
- 250 gr de leche.
- 250 gr de agua.
- 180 gr de aceite de girasol.
Precalentamos el horno a 200º. Ponemos  en un bol los ingredientes secos menos el cacao (la harina, el azúcar, la levadura y el bicarbonato), y mezclamos bien. En un cuenco aparte, mezclamos los ingredientes húmedos (la leche, el agua y el aceite de girasol).Echamos la mezcla de ingredientes húmedos a los ingredientes secos y batimos bien. Por último, incorporamos el cacao y volveremos a mezclar. Engrasamos nuestro molde bundt previamente engrasado y horneamos 40-45 minutos o hasta que pinchando con un palito de brocheta este salga limpio. Dejaremos enfriar bien antes de desmoldar.
Nota: Fuente "Mi dulce tentación" .

lunes, 10 de noviembre de 2014

Pumpkin naked cake



Este mes llego tarde a nuestra cita mensual de los retos "Qué rico, mamá". Pero esta tardanza se ha debido a una causa de fuerza mayor: Celebrara el cumpleaños de mi hija mayor el día 8, y como somos de los que lo hacemos en casa y preparamos hasta el último detalle, no tenía tiempo de redactar la entrada para el día antes y más cuando la tarta de cumpleaños era la protagonista de este post.
Esta vez el reto lo propuso Terenya, del blog "By Terenia" y consistía en elaborar una receta con frutas o verduras de otoño. Yo me decidí por la calabaza, para empezar porque me gusta mucho utilizarla en repostería y, segundo, porque tenía claro que esta tarta iba a ser la del cumple de mi hija.
Si queréis ver las propuestas de todas mis compañeras, sólo tenéis que ir al blog "Qué rico, mamá" dónde se publican mes a mes cada una de las propuestas que hemos ido realizando.


De esta tarta de calabaza os puedo decir que es de las mejores que he hecho y no es sólo que yo lo piense sino que, cuando todas las madres te piden la receta es porque es así ¿o no?




Pumpkin naked cake






- 400 gr. harina de trigo todo uso.
- 150 gr. azúcar blanquilla (normal, la de toda la vida).

- 175 gr de azúcar moreno.
- 2 cucharaditas de levadura Royal.
- 2 cucharaditas bicarbonato sódico.
- 3/4 cucharadita sal.
- 1 cucharada canela.
- 2 cucharaditas jengibre en polvo.
- 2 cucharaditas de nuez moscada.

- 425 gr. puré de calabaza.
- 5 huevos XL.
- 290 ml. de aceite.


Precalentamos el horno a 160º. Preparamos y engrasamos tres moldes desmoldables de 15 cm. Tamizamos los ingredientes secos (harina, especias y levadura .
Mezclar el puré de calabaza con los azúcares. Añadir el aceite y seguir batiendo. Añadir los huevos batidos uno a uno. A continuación añadir los ingredientes secos en dos veces, mezclando hasta que estén integrados (no debemos pasarnos en el batido si no el bizcocho se quedará duro).
Verter la mezcla en los moldes y hornear durante 25 minutos a 160º.

Para la cobertura de nata y queso:

- 500 ml de nata.
- 200 mg de queso crema.
- 30 g de mantequilla a temperatura ambiente (optativo).
Batir la nata con el azúcar hasta que se monte. Añadir el queso crema y la mantequilla y seguir batiendo uno o dos minutos a velocidad alta.

Para montarla pondremos un bizcochos y una capa de cobertura sucesivamente hasta que terminemos con una capa de cobertura.  Decoraremos como queramos, en mi caso una calabaza de fondant.
Precalentamos el horno a 180º
Batimos la nata, los huevos y el azúcar con unas varillas(3 o 4 minutos). tamizamos la harina junto a la canela, la levadura y la pizca de sal y lo integramos a la mezcla anterior. Engrasamos un molde redondo y vertemos la mezcla. Horneamos 30-35 minutos a 180º.



lunes, 27 de octubre de 2014

Tarta de queso "La Viña"


Cualquier persona que haya estado en San Sebastián habrá salido de pinchos y habrá terminado tomando un trozo de tarta de queso en el Bar La Viña. Este fue mi caso cuando, en junio, fui a San Sebastián a pasar un fin de semana con mi marido. MI hermano que estaba viviendo allí, nos llevó de pinchos y luego a tomar un trozo de esta famosa tarta que a mí me conquistó totalmente. Primero porque me gustan los dulces tradicionales, de toda la vida y éste se puede considerar uno de ellos. Segundo porque ya os he contado muchas veces que, aunque me gusta mucho hacer repostería, no soy muy "dulcera", soy más de salado y, las cosas dulces que me gustan no suelen ser cosas pesadas... y esto es lo que le pasa a esta  tarta, tiene el punto exacto de dulce y una suavidad y cremosidad riquísima.
 
 
La receta es exclusiva de este famoso bar, nadie sabe realmente cómo se hace (o eso se dice), pero la semana pasada "To be Gourmet", publicó esta receta y, nada más verla, supe que sería la siguiente que haría porque, como os digo, me gustó muchísimo y es una tarta que se quedará como un clásico en mi casa porque es fácil de preparar y con un resultado buenísimo. Además, si no es la receta original se le aproxima muchísimo porque sabe exactamente igual.
 
 
 
Tarta de queso de "La Viña"





 
 
 
(Para dos tartas en dos moldes de 20cm)
 

- 1 kg de queso Philadelphia.
- 500 ml de nata líquida (de montar).
- 5 huevos.
- 350  gr de azúcar.
- 1 cucharada colmada de harina.
 
Precalentamos el horno a 200º. Batimos todos los ingredientes. Engrasamos dos molde de 20 cm desmoldables, vertemos la mitad de la mezcla en cada una de ellos y horneamos 50 minutos a 200º (pinchar con un palillo a ver si sale limpio). Dejar en el horno hasta que se enfríe. Guardar en el frigorífico y comer fría.
Nota: Cómo ya comentaban Beatriz autora de To be Gourmet, las cantidades, aunque son grandes, es mejor no tocarlas para que nos salga una sola tarta porque corremos el riesgo de que no salga cómo queremos. Yo he seguido tal cuál los consejos de Beatriz y el resultado es magnífico.
 


lunes, 20 de octubre de 2014

Jack o'lantern minicakes



En España cada vez se celebra más Halloween, éste es un hecho irrefutable. Sólo necesitamos ver la cantidad de carteles anunciando fiestas, la cantidad de tiendas vendiendo productos específicos para ese día, las fruterías vendiendo calabazas, etc. Esta expansión, por supuesto, ha llegado a los colegios y más si, como es el caso de mis hijas, se trata de un colegio que lleva el bilingüismo como bandera desde hace muchísimos años. Al ser un colegio bilingüe se celebran fiestas de tradición española y canaria y, por supuesto, fiestas de origen anglosajón como Halloween o el día de San Patricio… Así que, no me sorprendió mucho, cuando este año mi hija me dijo que quería que su cumpleaños fuese de Halloween y que quería disfrazarse de fantasma, a pesar de que en casa, esta fiesta no la hemos celebrado nunca. Pero ¿y por qué no? Entre preparativo y preparativo recibí un fantástico molde con motivos de Halloween de Silikomart que me dio la idea de hacer estas Jack O´Latern minicakes.


Mucha gente en España no sabe la historia de estas calabazas talladas de antigua tradición irlandesa (y no estadounidense como se cree). La leyenda cuenta que un borracho y pendenciero llamado Jack se encuentra un día con el diablo en una taberna. Al no poder pagar le pide al diablo una moneda, éste, que no lleva monedas, se convierte en una a cambio de que Jack le entregue su alma. Jack agarra la moneda y se la guarda en el bolsillo sin que el diablo pueda escapar, para dejarlo ir Jack le hace prometer que no se llevará su alma en 10 años. Transcurrido ese tiempo, Jack queda con el diablo en el campo, el diablo le pide su alma, pero Jack le dice que si le puede conceder un último deseo: Comerse una manzana. El diablo piensa que no tiene nada que perder y se sube al manzano para coger una manzana. Previamente Jack había tallado una cruz en el mismo y el diablo no puede bajar. Para poder hacerlo Jack le hace prometer que nunca más le volveré a reclamar su alma. Años más tarde, Jack muere y, cuando intenta entrar en el cielo no puede porque durante toda su vida había sido un pendenciero. Se va al infierno y allí, el diablo le dice que no puede entrar que él no puede tomar su alma y que se vaya. Cuando Jack intenta regresar, el camino es tenebroso y no ve nada. El diablo le lanza un carbón ardiendo del infierno y Jack lo mete en una calabaza para que el viento no lo apagase y poder regresar. De ahí el nombre de Jack O´Latern.
 
Así que, como os digo,  este año tendremos una terrorífica fiesta de Halloween en la que una bruja volando presidirá la mesa mientras sus secuaces fantasmas preparan en la cocina sus asquerosas pócimas para divertir a un puñado de niños. Ya os contaré todos los preparativos. Por ahora os dejo con estas Jack o´latern minicakes de calabaza que ya están congeladas para que ese día esté todo a punto. Aunque antes de congelarlas han sido probadas por esos fantasmas y están de muerte, vamos de convertirte en uno de esos espíritus errantes que adornan cualquier fiesta de Halloween.
 
Jack O´Lantern minicakes

 






- 200 gr de harina.
- 1 cucharada de levadura.
- 150 ml de leche entera.
- 3 huevos.
- 150 gr de puré de calabaza (en mi caso calabaza cocida y triturada).
- 180 gr de azúcar.
- 1 cucharada de canela.
- 1/4 cucharadita jengibre.
- 1/4 cucharadita nuez moscada.
- 1 pizca de sal.
 
Precalentamos el horno a 160º.
Se tamizan los ingredientes secos. Batimos los huevos con el azúcar, el puré de calabaza y leche. Una vez integrados, añadimos los ingredientes secos y batimos (no mucho, sólo hasta que esté integrado). Rellenamos nuestros moldes y horneamos 25-30 minutos a 160º.
 
Nota: Yo he usado este molde de silicona de Silikomart que, además de estas calabazas contiene un gato y una momia, pero se puede usar cualquier molde que tengamos o hacer un bizcocho normal. Pero ¿a qué queda precioso así para estas fechas?
 

lunes, 13 de octubre de 2014

Bizcocho de nata



Para esta semana hemos hecho un clásico: Un bizcocho de nata. Una receta de toda la vida.
Cuando estaba horneando este bizcocho estaba pensando que, cuando empecé a tener el blog, empecé a recopilar miles de recetas distintas y a poner en práctica cosas que antes nunca había hecho. El boom repostero que se ha vivido en los últimos dos años, gracias a magníficos blogs, a programas de cocina nacionales y extranjeros y a la proliferación de libros y revistas de la materia, en los que te hablan de galletas decoradas, cookies, cake pops, cupcakes, layer cakes, macarons... y un sin fin de recetas y términos reposteros, han hecho que nos pongamos a hornear todas estas cosas, olvidándonos en muchas ocasiones de lo rica que es la respostería tradicional. Del olor que deja en una casa un buen bizcocho horneándose o de lo buenas que están las rosquillas de la abuela. Tengo que reconocer que, en mi caso, no me he olvidado mucho de ello porque no soy muy seguidora de estas nuevas tendencias (salvo cuando preparo los cumpleaños de mis hijas que ahí si les hago todo lo que se lleva y que tengan un cumple muy bonito), pero sí es cierto que, después de estos años con el blog, había ido dejando atrás recetas que antes hacía con frecuencia, como este bizcocho de nata, que es una de las mejores recetas que tengo guardadas desde hace muchos años.
 

Bizcocho de nata

- 250 ml de nata para montar..
- 250 gr de harina.
- 1 sobre de levadura Royal.
- 150 gr de azúcar.
- 3 huevos.
- Una pizca de sal.
- 1 cucharadita de canela.
- Ralladura de un limón.
- Azúcar glass para espolvorear.
 
Precalentamos el horno a 180º
Batimos la nata, los huevos y el azúcar con unas varillas(3 o 4 minutos). tamizamos la harina junto a la canela, la levadura y la pizca de sal y lo integramos a la mezcla anterior. Engrasamos un molde redondo y vertemos la mezcla. Horneamos 30-35 minutos a 180º.

Nota: Cuidado con la temperatura del horno, e mi antiguo horno, lo tenía que poner a 180º, en el nuevo a 160º (¡¡20º de diferencia!!), si lo dejo a 180º se quema a los 10 minutos por fuera y no se hace por dentro. Así que, adaptad la temperatura a vuestro horno.
 


lunes, 6 de octubre de 2014

Pasteis de Belem


¿Quién no ha oído hablar de los famosos Pasteis de Belem? Cualquiera que haya estado en Lisboa los habrá probado y, seguramente, recordará que son uno de los mejores dulces que ha probado en su vida.
Son unos dulces con 2 siglos de historia. Cuentan que fueron ideados y cocinados por primera vez por las monjas del convento de los Jerónimos. Cuando a mediados del siglo XIX, el Convento cierra, el cocinero vende la receta de estos famosos pasteles a un empresario portugués, Domingo Rafael Alves,  que es el que crea el obrador que sigue vendiendo estos famosísimos dulces en la actualidad. Su receta es secreta, dicen que sólo la conocen dos o tres personas. Pero, en un intento de crear algo muy muy similar, circulan por la red muchísimas recetas que, en su base son similares (yemas de huevo, nata, canela y azúcar). Yo os dejo con la que mejores resultados me ha dado a mí.
 
 
Pasteis de Belem

 
 
 
 
 
- 4 yemas de huevo.
- 250 ml de leche entera,
- 250 ml de nata.
- 150 gr de azúcar.
- Un palo de canela.
- Ralladura de un limón.
- 50 gr de Maizena.
- Azúcar glass y canela para espolvorear.
 
Estiramos un poco las láminas de hojaldre y, con un cortador de círculos, vamos cortándolos. Engrasamos nuestros moldes y los cubrimos con los círculos de hojaldre. Batimos las yemas con el azúcar y le añadimos la nata y la leche. Ponemos a hervir la mezcla anterior con el palo de canela y la corteza de limón.
Retiramos del fuego y dejamos que se enfríe un poco.
Mientras, precalentamos el horno a 225º.
Rellenamos las tartaletas de hojaldre (sin llegar hasta arriba, más o menos hasta 3/4 de su capacidad)y horneamos, a 225º, durante 15-20 minutos. Pasado el tiempo, los sacamos del horno y, si podemos (porque yo no puedo), los dejamos enfriar y los espolvoreamos con azúcar glass y canela.
 
Nota: La Maizena se puede sustituir por harina. Se pueden dejar sin espolvorear con azúcar y canela (a mí me gustan más así).
 


lunes, 22 de septiembre de 2014

Boquerones en vinagre



Vamos a empezar la semana tomándonos un aperitivo, un aperitivo de lo más español: Unos buenos boquerones en vinagre. Un aperitivo de toda la vida, una receta de esas que pasan de generación en generación. No creo que haya alguna persona en España que no los haya tomado alguna vez como aperitivo y, la mayoría de bares en la península los tienen entre sus tapas. Ahora, no es lo mismo comer unos boquerones en vinagre en un bar que  hechos caseros y no digamos  con esos que venden ya envasados. No tienen nada que ver. Los que venden son salados y demasiados ácidos, con un punto de vinagre excesivo. Los caseros, si han salido bien quedan en su justo punto de vinagre y de sal y son una de las cosas más sencillas, más baratas y más deliciosas que se pueden hacer. ¿Hay alguien a quién no le gusten?




Boquerones en vinagre







- 1/2 kg de boquerones limpios.
- 1 vaso de vinagre.
- 1 cucharada de sal.
- 4 ajos troceados.
- Aceite
- Perejil.

Lo primero que debemos hacer, si los boquerones están limpios (sin tripa) es congelarlos y, cuando pasen tres, cuatro o más días, descongelarlos. Si no están limpios los descongelaremos primero. Una vez descongelados, los abrimos por la mitad, les quitamos la cabeza y la raspa. Los vamos colocando en una bandeja. Disolvemos la sal en el vaso de vinagre y, una vez disuelta, se lo echamos por encima a los boquerones. Los dejamos con el vinagre 20 minutos (ni un minuto más ni menos). Pasado el tiempo, les quitamos el vinagre y los cubrimos con aceite, ajo en láminas y perejil.

Notas: 1Los boquerones se deben congelar previamente para evitar el anisakis. 
2. El tiempo que debemos tener los boquerones en vinagre, 20 minutos, es fundamental, no los podemos tener ni un minuto más porque se quedarán avinagrados y salados.

¿Alguién no los había hecho nunca?¿Tenéis otra forma de hacerlos? Contadme cómo los hacéis.


lunes, 15 de septiembre de 2014

Mascarpone bundt cake


Para empezar la semana os traigo una de las cosas que más me gustan, un bundt cake. ¿Qué por qué me gustan? Porque no hay nada más fácil y rápido de hacer que un buen bizcocho, porque el olor que deja en la casa cuando se hornea es insuperable, porque están riquísimos y porque si, además, lo hacemos en un molde bundt es que son bonitos ¿No me digáis que no es bonito? Y porque no podéis probarlo que si no también diríais que está buenísimo porque el sabor y la suavidad que le da el mascarpone es impresionante.



Esta vez lo he horneado en el molde Heritage, mi favorito, pero el próximo ya veréis porque lo voy a hacer con mi nueva adquisición que es una preciosidad... y la receta, que ya la tengo preparada, muy rica y otoñal... pero eso será en dos semanas. Ahora os dejo con este Bundt Cake de mascarpone.




Mascarpone Bundt Cake







- 3 huevos XL.
- 200 ml de buttermilk.
- 250 gr de queso mascarpone.
- 275 gr de harina de repostería.
- 200 gr de azúcar.
- 1 cucharadita de vainilla en pasta.
- 1 taza de pepitas de chocolate (opcional).

Precalentamos el horno a 180º.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen. Añadimos el buttermilk, el queso y la cucharadita de vainilla. Tamizamos la harina y batimos todo bien. A continuación añadimos las pepitas de chocolate y mezclamos muy bien con una espátula. Engrasamos nuestro molde y horneamos durante 50 minutos a 180º (o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio). Sacamos del horno y dejamos enfriar en el molde 10 minutos. Le damos la vuelta sobre una rejilla y desmoldamos,


Ya habéis visto que es muy fácil. Espero que lo probéis y me contéis el resultado.


domingo, 7 de septiembre de 2014

Bollos suizos


Vuelta al cole y vuelta a nuestros retos "Qué rico mamá". Este mes tal y como nos propuesto María de "Marietta Sweet and Gifts" teníamos que hacer piezas de bollería hechas con masa de pan, es decir, piezas de bollería hechas con masas levadas. La verdad es que ésta, ha sido una de las propuestas que más me han hecho pensar porque me apetecía hacer de todo y, al estar de vacaciones tenía un poco más de tiempo para hacer cosas. Al final hice tres piezas de bollería distintas que os iré enseñando poco a poco, pero hoy decidí publicar estos bollos suizos porque me recuerdan mucho a mi niñez y estos son retos para niños... y, una de las cosas que, sin duda, más puede gustar a un niño es mojar un bollito suizo en un chocolate caliente.


Sin duda este ha sido uno de los retos de los que más he disfrutado y, seguro que está plagado de propuestas muy interesantes. SI os apetece conocerlas no tenéis nada más que pinchar en el enlace de nuestro blog: Qué rico, mamá

Y, si además queréis parcipar en nuestros retos, no dudéis en mandarnos un mail a: retosquericomami@gmail.com


Un desayuno perfecto de un domingo como hoy.




Bollos suizos








- 100 ml. de leche
- 100 gr. de azúcar 
- 60 gr. de mantequilla,
-  25 gr. de levadura fresca,
-  2 huevos,
- 325 gr. de harina
- Una pizca de sal,
- 1 gotas de agua de azahar
- 1 huevo para pintar y dar brillo al final.
- Azúcar humedecida.

Ponemos en un bol la leche, unas gotitas de agua de azahar, el azúcar y la mantequilla, batimos bien con unas varillas y agregamos la levadura y los huevos. Mezclamos bien hasta que nos quede una masa sin grumos. Echamos entonces la harina y una pizca de sal. Batimos de nuevo con las varillas. Dejamos reposar 1 hora o hasta que doble su volumen.
Pasado este tiempo, partimos la masa más o menos en ocho trozos (o trozos que pesen unos 60 gr). Los ponemos sobre una bandeja de horno con papel de horno y volvemos a dejar que doblen su volumen (2 horas).
Ahora les hacemos un corte longitudinal en la superficie para darle ese aspecto característico de panecillo. Los pintamos con huevo batido y echamos sobre el corte la cantidad de  azúcar humedecido que queramos. Los metemos al horno precalentado durante 10 minutos a 225º en la parte más baja del horno


Espero que os animéis a probarlos acompañados de un buen chocolate caliente. Y ya sabéis, contadme qué tal os quedan si os animáis a hacerlos.