domingo, 27 de noviembre de 2011

MIS 2 AÑOS... Y SU TARTA DE RATONES.





"No sé por qué tu llegada al mundo fue así,
te costó salir.
No sé por qué me sentí el hombre más féliz,
ya estabas aquí.
Pude entender que eras un pedazo de mi ser
tan igual a mí..."

Cualquiera que lea estas línea sabe que son el comienzo de la canción que Antonio Flores dedicó a su hija. Cualquiera que me conozca a mí sabe que la llegada de Eva, mi hija mayor, fue exactamente así... y, aunque aún no entiendo por qué su llegada al mundo fue así, hace tiempo que me lo dejé de plantear porque mis 2 años... (no son míos, yo tengo "alguno" más, pero como si lo fueran) nos cambió la vida a mejor, a muchísimo mejor... nos llenó la casa de alegría, de desorden y a la vez de color, de juguetes por todas partes, de risas contagiosas, de cariño, de algún que otro llanto (no muchos porque no llora casi nunca)... y hasta me ha hecho descubrir una nueva afición "las tartas decoradas", sólo para que tuviese una tarta como ella quisiese, hecha para ella y sólo para ella.

El año pasado, con su primer año, no pude hacerle su tarta porque me pillé un gripazo que no me podía levantar de la cama y, además estaba embarazada y no podía tomar ningún medicamento, asi que, al final tuvimos que comprar una. Después de eso quería que este año, tuviese una gran tarta, una que le gustase de verdad... y no hay nada en este mundo que le guste más que su ratón de peluche... un ratón de Imaginarium con el que duerme, que se lleva a todos sitios y que gana por goleada a todos los demás juguetes que pueda tener... "atón" como lo llama ella. Me puse a investigar y buscando por la red encontré la famosa tarta "Ratatouille" como la llaman algunos o "malditos roedores" como la llaman otros y me encantó. Era preciosa, tenía ratones (requisito fundamental) y no era nada recargada... pero lo que me terminó de convencer fue la foto que María Lunarillos del blog "Tartas Provocativas" que todos (o casi todos) en la blogesfera conocemos. Me pareció infantil, delicada, sin excesos... muy, muy bonita y me puse manos a la obra. El resultado es éste (no me juzguéis mucho que es mi primera tarta decorada hecha entera por mí, la otra la hice en un curso).
El diseño lo copié de "Tartas provocativas", pero ni el bizcocho ni los rellenos son iguales, así que os dejo la receta. Siento no poner la fotos del corte, pero en medio del cumple no me podía poner a hacer "buenas" fotos.



BIZCOCHO: (BIZCOCHO GENOVÉS. Fuente: Repostería y Pastelería con Thermomix)
- 4 huevos.
- 120 gr de azúcar.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 120 gr de harina de repostería.
- Un pellizco de sal.

Precalentar el horno a 180º. Colocar las mariposas en las cuchillas y echar en el vaso los huevos, con el azúcar y la esencia de vainilla y programar 6 minutos, 37º, velocidad 4. Cuando acabe el tiempo, a programar otros 6 minutos, velocidad 4
(sin programar temperatura).
Abrir la tapa y añadir la harina con la sal ecndola alrededor de la
mariposa, cierre y programe 4 segundos, velocidad 3.
Quitar la mariposa y, con la espátula, terminar de envolver la mezcla.

GANACHE DE CHOCOLATE:

-250 ml. de nata para montar.
-250 gr de chocolate fondant.

Se calienta en un cazo la nata. Cuando rompe a hervir se retira el cazo del fuego, se añade el chocolate troceado y se remueve hasta que se deshaga todo.
Se tiene que hacer con un día de antelación ya que habrá que enfriarlo un mínimo de 12 horas para luego poder montarlo.

ORANGE CURD: Pinchad aquí para ver la receta.

MAZAPÁN (Para los ratones y para poner una capa de mazapán debajo del fondant blanco) Fuente: Repostería y pastelería con Thermomix con mis adaptaciones:
- 200 gr de almendras crudas.
- 200 gr de azúcar glas.
- 1 clara de huevo.
- 1 cucharada de cacao puro.

Se trituran las almendras en velocidad progresiva 5-10. Se añade el azúcar glas y se programa 15 segundos en velocidad 6. Incorporar la clara de huevo y programar 15 segundos en velocidad 6. Sacamos un poco de masa para hacer las orejas de los ratones y, al resto, le echamos una cucharada de cacao y mezclamos 5 segundos en velocidad 6.


MONTAJE:

Hacemos los ratones, haciendo el cuerpo de mazapán de chocolate y las orejas del mazapán reservado. Hacemos los ojos y la nariz con fondant negro y los bigotes con unos fideos de chocolate.
Dividimos el bizchocho en tres y lo calamos con almíbar. Rellenamos con el relleno elegido (en mi caso ganache de chocolate montado y orange curd) y forramos con una capa de mazapán de chocolate y encima ponemos una capa de fondant blanco en la que habremos hecho agujeros previamente simulando un queso agujereado.
Finalmente se distribuyen los ratones por encima.


Por último quería agredecer a Laury del blog "Con aroma a caserito" (quien no conozca su blog que se pase por él porque tiene recetas muy buenas y variadas) , el premio que me dió hace un par de semanas pero que, por falta de tiempo, no he podido publicar hasta hoy... y es que he estado liada haciendo tartas para un montón de cumpleaños y las entradas que he publicado hasta ahora las tenía preparadas desde hace tiempo... pero lo tenía en cuenta. Soy muy nueva en esto de los blogs, y muchísimo más nueva en lo del tema de los premios, creo que hay que entregarlo a otros 15 blogs, pero no lo sé muy bien... yo desde aquí, se lo doy a todas las que me seguís y sobre todo, leeís los rollazos que meto y hacéis las recetas que publico. No soy capaz de elegir a 15 blogs porque todos son excelentes (y porque tengo que confesar que me he pasado por unos cuantos y ya tienen el premio)...así que para tod@s:


martes, 22 de noviembre de 2011

MINIPUDDING DE PIÑA Y VAINILLA


Cuando Paula, del blog "Con las zarpas en la masa", nos propuso un concurso consistente en elaborar recetas con pan o bollería que nos hubiese sobrado de recetas anteriores o, simplemente, restos que tuviésemos guardados, me acordé muchísimo de mi madre. En mi casa, siempre que sobraba algo mi madre decía "En esta casa no se tira nada" y así era y sigue siendo. Mi madre es una experta en preparar platos deliciosos con "restos". Así que, cuando, Paula convocó el concurso me apetecía mucho participar y, por fin hoy (último día para poder participar pero he corrido todo lo que he podido) he podido publicar mi propuesta.

Este pudding es muy sencillo de preparar y se me ocurrió echando un vistazo a la Revista de Cocina de Lecturas (no me compro nunca la de cotilleo pero la de cocina siempre que sale porque es muy buena y la de este otoño es especialmente buena), aunque le hice mis adaptaciones como siempre. Los hice con  unos bizcochos de soletilla duros que tenía guardados de un tiramisú que hice en agosto, pero mojados en leche aun estaban buenos.



INGREDIENTES:

- 12 bizcochos de soletilla.
- 200 ml de leche entera.
- 1 vaina de vainilla.
- 4 cucharadas de azúcar.
- 3 huevos.
- 4 rodajas de piña en su jugo.
- Caramelo líquido.

Se abre la vaina de vainilla y se extrae "el caviar" de la misma. Se pone a hervir la leche y se le añade la vaina de vainilla y "el caviar". Se deja enfriar.
Batimos los huevos con la leche hasta que blanqueen y queden espumosos.
En un bol partimos en trozos pequeños las soletillas y las rodajas de piña. Vertemos la leche y la mezcla de huevos y azúcar, y vamos mezclando con movimientos envolventes.
Vertemos la mezcla en moldes pequeños individuales, previamente engrasados y en los que habremos puesto un poco de caramelo líquido.

Así que, con esta receta participo en el concurso organizado por el blog "Con las zarpas en la masa": Recetas con Pan de Ayer

viernes, 18 de noviembre de 2011

BOUILLABESSA



Whole Kitchen en su propuesta salada para el mes de noviembre nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa: Bullabesa.

La bullabesa o "Bouillabessa" es un plato típico marsellés. Se trata de una sopa que antiguamente los pescadores hacían con el pescado que no destinaban a la venta y que, actualmente se ha convertido en uno de los platos franceses más conocidos mundialmente.
En mi casa no se hacen muchas sopas de pescado (de hecho creo que hace como dos años que no hacía ninguna), sólo las hago si compro rape, pido el hueso y los "restos" y entonces sale una sopa o un fumet, riquísimo. Si hago pocas sopas de pescado, menos aún compro pescado única y exclusivamente para hacer la sopa, siempre ha sido con restos de pescado. Pero esta vez no, esta vez fui a la pescadería y pedí rape, calamares y pescado de roca autóctono (como el bocinegro, no le pude echar cabrillas que es un pescado de aquí porque no tenían que si no también hubiese comprado)... lo mejor es que me regalaron un congrio que también le añadí. El resultado: carilla si me salió la bullabesa, pero buena si que estaba, estaba impresionante. Mentiría si os dijera que la voy a hacer frecuentemente (porque como digo el pescado no está barato y menos cuando llevaba como 2 kg de pescado variado de roca) y yo soy de las que me gusta comer pescado y, cuando digo esto, es porque me gusta la "carne" del pescado, su textura en la boca... y en sopa, no es lo mismo, pero a quién le guste así, es una de las mejores sopas de pescado que podrá hacer jamás.
Una cosa fundamental es hacerla junto al Rouille (especie de alioli con azafrán), untar rebanaditas de pan con él y echarlo en la bullabesa (una vez servida en cada plato) porque el pan se empapa de caldo y la mezcla son ese alioli que además se "medio funde" por el calor es espectacular (de hecho es uno de los mejores aliolis que he probado en mi vida y éste sí que lo pienso hacer a menudo para acompañar cualquier cosa).






RECETA  (tradicional marsellesa pero con pescado de roca canario). No os puedo dejar peso de cada cosa porque fui pidiendo a ojo (el pescadero me decía "¿así?" y yo le decía si o no):

INGREDIENTES PARA LA BULLABESA:

- Un trazo grande de rape cortado en trozos (y que os den el hueso y los "restos" ya sabéis que es fundamental).
- 2 bocinegros (o boca negra)
- 1 congrio pequeño cortado en rodajas.
- Una docena de gambas arroceras.
- 1 calamar mediano cortado en anillas.
- 1 vieja pequeña. (ver lo que es en mi amiga Wikipedia)
- Cebolla.
- 4 patatas grandes cortadas en trozos.
- Ajos.
- Aceite.
- Sal.
- Tomate.
- Finas hierbas.

Se pelan las gambas y se trituran las cáscaras en una batidora con un poco de agua y se cuela el agua resultante. Se doran a fuego vivo los ajos, la cebolla y los tomates.  Añadir todos los pescados (limpios y troceados) y el agua obtenida de las cácaras de las gambas. Se remueve todo y se añade agua hirviendo. Mantener hirviendo durante 45 minutos. Sacar el pescado y añadir las finas hierbas, las patatas cortadas en trozos grandes y las gambas peladas. Hervir durante 20 minutos (hasta que la patata esté hecha). Se sirve el caldo separado del pescado.
ROUILLE:
- 1 huevo grande.
- Aceite suave (yo para el alioli uso de girasol)
- Azafrán.
- 1 pimiento choricero.
- 1 diente de ajo.

Se pone el pimiento choricero en agua templada hasta que enfríe el agua y se pueda desprender la carne del pimiento. Se hace un alioli con el aceite y el ajo y se le añade un poquito de sal, azafrán molido y la carne del pimiento, batiendo todo bien.

Cuando se sirva la Bullabesa, se le echan los trozos de pescado que se quieran y rebanaditas de pan untadas con la salsa Rouille, una auténtica delicia.

sábado, 12 de noviembre de 2011

SELVA NEGRA... Y VAN DOS SEMANAS COCINANDO TARTAS


A finales de octubre fue el cumpleaños de mi marido y, aún no había publicado la receta de la tarta que le había preparado para llevar al trabajo, pero nadie mejor que vosotros para entender por qué no lo he hecho antes: Simple y llanamente, las fotos no se podían publicar, me salieron fatal... es verdad que, bastante hago con mi "cutrecámara", pero esas no tenían remedio. Cualquier blogger sabe que no se puede publicar una foto que no te gusta, que no te convence... igual que es un pecado capital publicar algo que no te gusta (eso no tiene perdón), todo debe probarse... pero, no nos engañemos ¿qué es lo que vende? Una buena foto (o por lo menos decente), porque todo sabemos, que la mayoría de veces la comida entra "por los ojos" y otras tantas "por el olfato".
Pues bien, a pesar de que las fotos eran un desastre, creo que la tarta estaba muy buena (por lo menos no dejaron nada para llevar de vuelta a casa y no hay mejor indicador que ese, para saber que estaba buena), enseñé las fotos en mi trabajo y claro, primera reacción "¿Y aquí no traes una de éstas? No puede ser", así que, con motivo de una despedida que había la llevé a mi trabajo y el resultado fue el mismo ¡no quedó nada para llevarme a casa! (menos mal). Y lo bueno de hacer otra tarta es que, pude hacer las fotos (más decentes).
Cuando pensé qué tarta hacerle a mi marido por su cumpleaños quería que fuese una rica, rica... y mi favorita siempre ha sido la Selva Negra que vendían en la mejor pastelería de Valdepeñas (bueno también la de manzana de toda la vida con crema pastelera me encanta, pero ésta es más vistosa y el chocolate nunca falla).y, después de probarla ayer en el trabajo mis compañeros (totalmente neutrales y acostumbrados a sacar el más mínimos fallo a todo... ellos saben por qué digo ésto) dijeron que era "de las mejores tartas que habían probado nunca", así que ahí va la recetilla:


SELVA NEGRA (Fuente: Pastelería y repostería con Thermomix con modificaciones propias). Para la receta tradicional os dejo el siguiente enlace (es la  que yo hacía antes de tener la Thermomix):

BIZCOCHO (yo hago dos):
- 100 gr de harina de repostería.
- 40 gr. de cacao puero e polvo
- 2 cucharaditas de levadura química.
- 1 cucharadita de azúcar avainillado.
- 1 pellizco de sal.
- 3 huevos.
- 150 gr de azúcar.
- 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente (preferiblemente que lleve fuera 4 o 5 horas).
- 40 gr de licor de cerezas.
Precalentar el horno a 180º.
Poner en el caso la harina, el cacao, la levadura, el azúcar avainillado y la sal y pulverizar todo 20 segundos en velocidad progresiva 5-10. Reservar la mezcla en un bol.
Colocar la mariposa en las cuchillas y agregar al vaso los huevos y el azúcar. Programar 5 minutos, 37º, velocidad 3 1/2. Después programar 5 minutos, 37º, velocidad 3 1/2 sin temperatura. Cuando finalice el tiempo se le añade la mantequilla y la mezcla de harina y cacao. Se mezcla unos segundos a velocidad 4 hasta que se integre todo y terminamos añadiendo el licor y mezclando nuevamente.
Se vierte en un molde enharinado y se mete en el horno 25 minutos a 180º.
RELLENO (se puede hacer con dos capas de nata o una de nata y otra de trufa que es mi combinación preferida).
250 gr de guindas.
Nata montada :1 litro de nata para montar muy fría, 180 gr de azúcar glas, 2 cucharadas de queso Philadelphia frío. Colocar las mariposa en las cuchillas y programas velocidad 3 1/2 (sin tiempo ni temperatura) e ir añadiendo por el bocal el queso y el azúcar.
Trufa: 500 ml de nata para montar, 250 gr de chocolate fondant. 80 gr de azúcar glass. Se tiene que hacer el día de antes para poder montarlo al día siguiente. Se echa en el vaso la nata y el azúcar y se programa 6 minutos, 90º, velocidad 3. Se echa el chocolate troceado y se programa velocidad 3 hasta que se derrita. Se mete en el frigorífico y, al día siguiente (cuando vayamos a montar la tarta) se monta programando velocidad 3 1/2 sin tiempo.

DECORACIÓN : Virutas de chocolate (yo las hago con una tableta de chocolate y un pelapatatas).

MONTAJE: Se parten los dos bizcochos por la mitad (una de ellas nos sobrará para lo que queramos). Ponemos una base y la empapamos con el licor de cerezas, le echamos una capa de nata o de trufa y, sobre ella, ponemos cerezas. Tapamos con otra capa de bizcocho con la que haremos la misma operación. Finalmente volvemos a tapar con otra capa de bizcocho, cubrimos toda la tarta con nata y decoramos con virutas de chocolate.



Y finalmente os explico por qué digo lo de dos semanas haciendo tartas, primero, como os digo, fue el cumpleaños de mi marido (tarta que te va), luego la despedida( otra tarta que te va), y el domingo el cumple de una de mis niñas (y ya veréis lo que le tengo preparado)... así que a mí me gusta cocinar, pero todos sabéis el trabajo que lleva una tarta así, entre bizcochos, montar nata, montaje de la tarta, etc... y sí son semanas de celebraciones, pero yo estoy "reventaíta"... cuando pase el cumpleaños de mi hija os vais a hartar de ver recetas fáciles... aunque pensándolo bien, creo que no va a poder ser ¡vienen las Navidades!.


Con esta tarta participo en el concurso que Whole Kitchen ha organizado para celebrar el primer aniversario de su estupenda revista digital (de las que ya os he hablado otras veces, como en el Cinnamon Bundt Cake y en los Snickerdoodles)y que consiste en hacer "tu mejor tarta" y esta siempre ha sido la mía: por el chocolate, por su jugosidad, por las cerezas... y porque me recuerda a mis cumpleaños en casa con mis padres y mis hermanos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

PUDDING DE YORKSHIRE (O MÁS BIEN DE CAMBRIDGE)


Supongo que muchos de nosotros hemos estado en Inglaterra y hemos probado el famoso Pudding de Yorkshire. Supongo también que, quien no haya estado pero sea un apasionado (o simplemente aficionado) de la cocina, habrá oído hablar de ellos. El Roast Beef acompañado de Pudding de Yorkshire se puede considerar como uno de los platos nacionales ingleses.
Os preguntaréis por qué, si se llama "pudding de Yorkshire", pongo lo de Cambridge. Pues bien, la última vez que estuve en Inglaterra fue haciendo unos cursos de inglés en la Universidad de Cambridge hospedada en casa de una familia inglesa y, por desgracia, de lo que más me acuerdo de esta familia es de lo mal que cocinaba la mujer.Que cocinaba mal es decir poco, cocinaba de pena, de echarse a llorar... y además, me ponía tan poco en el plato, que me gasté unas buenas libras en ir al supermercado a comprar algo de comida (y eso que yo no soy muy comilona, así que imaginaos lo que me ponía). Pero bueno, esta mujer que cocinaba tan rematadamente mal sí hacía algo bueno: Todos los domingos preparaba Roast-Beef con este Pudding... el Roast Beef no había quien lo probase porque le echaba tal cantidad de especias a la salsa (no sé por qué) que terminabas con un ardor de estómago y un sabor a "no se qué raro y malo" que ni os cuento... pero si lograbas separar el Pudding a un lado del plato para que no rozase la maldita salsa del Roast Beef, éste estaba delicioso, blandito por dentro y como con una costrita por fuera que estaba riquísima. A veces pienso que tengo tan buen recuerdo del pudding, porque era la único comestible en aquella casa, pero no, yo lo hago tal cual, con la receta que ella me dio y está muy bueno (eso sí, la receta del Roast Beef no se la pedí porque quiero a mi familia y no los quiero hacer pasar por eso). Así que, en honor a aquella mujer, yo lo llamo Pudding de Cambridge porque para algo bueno que hacía, se lo merecía.
Si leéis la historia del Pudding de Yorkshire, se cree que data de la Edad Media, cuando al asar la carne ponían debajo una masa de harina y leche sobre la que, al ir haciéndose la carne, iban derramándose los jugos que sobraban. Hoy en día suelen hacerlo los domingos para acompañar el famoso Roast Beef, pero se llegan a hacer dulces, rellenos... en fin, de múltiples variedades, pero a mí me sigue gustando sólo, para acompañar a carnes con salsa.

INGREDIENTES:
- 170 gr. de harina.
- 400 ml de leche.
- 100 ml de agua.
- 2 huevos.
- Aceite.
- 1 cucharadita de sal.

En primer lugar tenemos que tener caliente el horno, normalmente ya estaremos haciendo alguna carne en él (antiguamente se cocían debajo del Roast Beef, mientras este daba vueltas, y así iba absorviendo los jugos que caían de éste como ya os he comentado). También tendrán que estar calientes los moldes dónde vayamos a hornearlos (yo los pongo a la vez que meto la carne en el horno y, cuando falten 25 minutos para que termine el asado de la carne, los saco para rellenar).
Tamizamos la harina y, una vez tamizada, mezclamos todos los ingredientes en la batidora. Sacamos los moldes del horno (25 minutos antes de la finalización del asado como os he dicho). Echamos una cucharada de aceite de oliva en el fondo de cada molde (el aceite es única y exclusivamente para ésto) y, a continuación, los llenamos hasta la mitad (no más que suben mucho). Los horneamos 20 o 25 minutos a 180º.

No me diréis que no son fáciles ¿verdad?

martes, 1 de noviembre de 2011

CINNAMON BUNDT CAKE (NATIONAL BUNDT CAKE DAY)


Como ya os comenté en mi última entrada, soy un poco incongruente porque, por una parte, soy reacia a las celebraciones americanas (pienso y creo que tenemos las nuestras muy olvidadas) pero, a la vez, me fascina todo el mundo "reposteril" americano y anglosajón en general. Y es que, además de estar muy buenas, suelen tener presentaciones espectaculares. Así que, aquí me veis uniéndome a la celebración del National Bundt Cake estadounidense, que es el 15 de noviembre.
Aún recuerdo cuando, el año pasado, ví la primera revista que Whole Kitchen publicaba, con sus bundt cake de chocolate, el banana bundt cake...yo estaba embarazada y os aseguro que, si hubiese tenido delante todas y cada una de esas maravillas, me las hubiese comido todas, eran preciosas y además la fotografía era tan bonita que estuve todo el día pensando en ellos. Yo ya había oído hablar de estos bizcochos en muchos blogs, sobre todo en "El rincón de Bea", pero cuando vi aquella revista fue cuando empezó mi afición por los Bundt Cake y tanto me gustan que fue uno de ellos con los que empecé mi andadura blogueril con uno de ellos. Si queréis ver de lo qué os hablo,  echad un ojo pinchando aquí   y podréis comprobar cómo os adentráis en un mundo de bizcochos gigantes con formas atrayentes que te llaman desde sus fotografías para que los hagas un día de lluvia, como el de hoy.

Pues, si un día cómo hoy te apetece hacer un Bundt Cake, hornearlo y disfrutar del aroma que desprende mientras se hace, qué os digo si el aroma que desprende es de canela, ummmmmmmmm, entonces ya estamos hablando del mayor de los placeres para todos los sentidos: Para olfato porque el olor es insuperable, para la vista porque vas viendo el color que va cogiendo y como se va hinchando, para el gusto porque sólo de olerlo empiezas a babear (sí, sí a babear), para el tacto porque a los que nos gusta cocinar sabemos el placer qué es rebozarte las manos en canela y azúcar para realizar una creación cómo ésta y finalmente, para el oído porque cuando oyes el pitido final del horno crees estar oyendo campanas celestiales que te anuncian el principio del placer... y es que ya sabéis todos qué la canela para mí es "la especia de las especias" y el "olor de los olores". Os dejo con la receta:

INGREDIENTES:
- 450  gr de harina (de todo uso no de repostería).
- 2 cucharaditas de levadura.
- 4 huevos.
- 250 gr de mantequilla (a temperatura ambiente).
- 250 gr de azúcar.
- 300 ml de leche.
- 2 ramas de canela.
- 75 gr de canela en polvo.
- 50 gr de azúcar moreno,
- 50 gr de azúcar avainillado.
- 1 pizca de sal.

Calentamos la leche con la canela en rama hasta que rompa a hervir, la retiramos del fuego  dejamos que enfríe.
Tamizamos la harina, la sal y la levadura.
Batimos la mantequilla con los 250 gr de azúcar hasta que blanquee y, a esta mezcla, le vamos añadiendo los huevos y batiéndolos uno a uno (no añadimos el siguiente hasta que el que hemos echado queda totalmente integrado). Cuando están todos los huevos integrados vamos echando de forma alterna un poco de harina y un poco e leche hasta que terminamos con todo integrado en una masa uniforme.
En un bol mezclamos el azúcar avainillado, el azúcar moreno y la canela molida. Cogemos un poco de esta mezcla con una cuchara y "regamos" el molde. A continuación vertemos la mitad de la masa y, sobre ésta echamos con una cuchara la mitad de la mezcla de azúcar y canela de forma que cubra toda la masa. Vertemos el resto de masa y finalizamos con lo que nos quede de la mezcla de azúcar y canela.


El resultado es la suavidad del Bundt Cake con un crujiente de canela caramelizado impresionante . El calor del horno hace que la capa final del Bundt quede caramelizada (sin llegar a endurecerse en ningún momento) y eso ya no es placer es ¡¡¡pecado capital!!!