lunes, 1 de febrero de 2016

Marbled Chocolate Bundt Cake





Esta semana os traigo una de las recetas típicas de mi casa, un bizcocho que hago desde hace años, un bizcocho marmolado de chocolate o, en su versión bundt cake: Marbled Chocolate Bundt Cake. 
Las cantidades que os doy son para un molde bundt cake grande y, por tanto, sale un bizcocho muy grande pero, si queréis hacerlo más pequeño, se puede hacer sin problema reduciendo las cantidades a la mitad y reduciendo el tiempo de horneado.





Marbled chocolate bundt cake.



Ingredientes para el bizcocho:

- 3 tazas y media de harina de harina.
- 1/2 taza de cacao.
- 2 tazas y media de azúcar.
- 1 cucharada de levadura Royal.
- 325 ml de aceite de girasol.
- 5 huevos.
- 100 ml de leche.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Para el glaseado de chocolate:
- 200 gr de chocolate de cobertura.
- 60 gr de mantequilla.

Precalentamos el horno a 175º.

Tamizamos por separado la harina y el cacao. Dejamos reservada media taza de harina y la media taza de cacao (en recipientes separados). 
Batimos el aceite con el azúcar, añadimos el extracto de vainilla y la leche y vamos añadiendo los huevos uno a uno. A continuación añadimos la harina poco a poco (salvo la media taza que hemos reservado). Cuando esté todo integrado, dividimos la mezcla en dos boles. En uno de los boles añadimos la media taza de cacao y en otro la de harina que habíamos reservado y mezclamos bien. 
Engrasamos nuestro molde bundt cake y vamos alternando capas de masa de chocolate y masa sin chocolate. Finalmente, horneamos 45 minutos a 175º(o hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio). Mientras, hacemos el glaseado deshaciendo la mantequilla y el chocolate en un cazo a fuego lento. Cuando nuestro bundt cake esté hecho, lo sacamos del horno, dejamos 15 minutos que se enfríe dentro del molde y desmoldamos sobre una rejilla. Finalmente, le echamos el glaseado por encima y esperamos que se enfríe.

lunes, 25 de enero de 2016

Cinnamon Rolls

 



Esta semana os traemos un dulce que conoce casi todo el mundo gracias a su venta en los famosos establecimientos Starbucks y, sobre todo, a la fiebre que nos invade con la repostería americana y del norte de Europa. Los cinnamon rolls o rollitos de canela están de moda y, no me extraña, están buenísimos. Son tiernos y muy aromáticos. Son un auténtico placer para los amantes de la canela.
 


Se pueden tomar fríos o calientes, lo normal es tomarlos calentitos con un buen café.



 



Cinnamon Rolls (Rollitos de canela).



Ingredientes para el bizcocho:

- 650 gr de harina de fuerza.
- 25 gr de levadura fresca.
- 150 gr de azúcar..
- 2 huevos.
- 75 gr de mantequilla derretida.
- 1 pizca de sal.

Para el relleno:

- 200 gr de azúcar moscovado.
- 3 cucharadas de canela.
- 75 gr de mantequilla derretida.

Calentamos la leche y deshacemos la mantequilla en ella, cuando esta mezcla esté templada, deshacemos la levadura en ella. Añadimos los huevos y los mezclamos. Agramos la harina, la sal y el azúcar y amasamos bien hasta que nos quede una masa suave, que no se nos pegue en las manos. Dejamos reposar la masa en un bol engrasado hasta que doble su volumen (taparemos el bol con film mientras la masa fermenta)
Cuando haya doblado su volumen, ponemos la masa en una superficie enharinada y, con la ayuda de un rodillo, la extendemos hasta formar un rectángulo de medio dedo de grosor. Pintamos la superficie con mantequilla derretida, hacemos una mezcla de azúcar y canela y la echamos por encima de la masa. Formamos un rulo con ella y vamos cortando de dos dedos de grosor. Los ponemos en una bandeja, separados los unos de los otros un poco, tapamos con papel film y dejamos reposar hasta que doblen su volumen. 
Precalentamos el horno a 175º.

Una vez que los rollitos hayan doblado su volumen los horneamos durante 20 minutos.

Para el glaseado:

- 75 gr de queso crema.
- 200 gr de azúcar glass.
- 1 cucharadita de vainilla en pasta.
- 4 cucharadas de leche.

Mezclamos todos los ingredientes hasta formar una pasta (si vemos que queda muy espesa añadimos un poco más de leche).


Para finalizar, echamos el glaseado por encima de los cinnamon rolls en cuanto los saquemos del horno.

Nota: Los cinnamon rolls se pueden tomar fríos o calientes, lo normal es consumirlos recién hechos. Con las cantidades de la receta salen unos 18 rollitos.
 

lunes, 11 de enero de 2016

Borracho de limón.












La mayoría de veces las cosas más sencillas son las mejores, no hace falta añadirles nada para que sean una maravilla. Esto ocurre con las recetas tradicionales, no hace falta añadirles nada nuevo para que sean excepcionales y, por ello, perduran en el tiempo sin estar sujetas a modas de ningún tipo. Este bizcocho es una de esas recetas duraderas, sencillo en su elaboración y excepcional en su sabor.



El borracho de limón es una receta francesa. Su frescura, esponjosidad y delicado sabor a limón hace que sea perfecto para tomar un buen té, además al estar calado de un almíbar de limón se conserva jugoso varios días.









Borracho de limón




Ingredientes para el bizcocho:

- 180 gr de harina.
- 1 cucharada de levadura Royal.
- 225 gr de azúcar.
- 3 huevos L.
- La ralladura de dos limones grandes.
- 75 gr de mantequilla derretida (o aceite de girasol).
- 100 ml de nata.
- 1 pizca de sal.

Precalentamos el horno a 160º.
Batimos los huevos con el azúcar hasta obtener un mezcla espumosa. Tamizamos la harina junto a la levadura y la añadimos, junto al resto de ingredientes, a la mezcla anterior. Engrasamos un molde rectangular para bizcochos y vertemos en él la mezcla. Horneamos 40 minutos a 160º.

Para el almíbar:

- 100 ml de agua.
- El zumo de los dos limones que hemos rallado anteriormente.
- 100 gr de azúcar.

Ponemos todos los ingredientes en un cazo (lo último que echamos será siempre el azúcar) y llevamos a ebullición, cuando rompa a hervir, bajamos la temperatura a medio fuego y dejamos así 5 minutos.

Cuando el bizcocho esté listo, lo sacamos del horno e inmediatamente lo calamos con el almíbar. Lo dejamos enfriar en el molde 10 minutos y, con cuidado, lo desmoldamos sobre una rejilla.

Para el glaseado:

- 200 gr de azúcar glass.
- 3 cucharadas de zumo de limón.
Mezclamos todo bien hasta que se forme una pasta blanca. Echamos el glaseado por encima de nuestro borracho, una vez frío.

Fuente: Pasteles del mundo. Ed. Blume.

martes, 5 de enero de 2016

Roscón de Reyes













Empezamos las publicaciones de este nuevo año hoy día 5 de enero, víspera de Reyes y, como no podía ser de otra manera, lo hacemos con un roscón de Reyes. Lo más difícil de hacer un roscón es el amasado, por lo demás no tiene ninguna dificultad así que animaros a hacerlos en casa que están mucho más buenos que los que venden por ahí (salvo en algunas pastelerías en las que realmente hacen unos roscones deliciosos).



La receta que os dejo es la que siempre he hecho, sale un roscón muy esponjoso y aromático. Aunque veáis las fotos con un relleno de nata montada, realmente en casa, lo tomamos sin relleno, mojado en chocolate caliente, está tan bueno que no necesita rellenos. 
Antes de empezar con la receta y, ya que no he publicado durante todas las fiestas quería desearos a todos lo que me leéis un Feliz 2016.




Roscón de Reyes





Ingredientes:

Azúcar aromatizado:
- 125 gr de azúcar glas.
- La piel de medio limón.
- Le piel de media naranja.

Con un molinillo o robot de cocina pulverizamos las pieles de los cítricos y mezclamos bien con el azúcar glas y reservamos.

Para la masa madre:

- 70 gr de leche.
- 10 gr de levadura fresca de panadería..
- 1 cucharadita de azúcar.
- 125 gr de harina de fuerza.
Mezclamos todos los ingredientes y formamos una bola. La ponemos en un recipiente hondo con agua templada y esperamos a que lo bola flote.

Para el roscón:

- La bola de masa madre.
- 100 ml de leche.
- 2 huevos.
- El azúcar aromatizado elaborado anteriormente.
- 450 gr de harina de fuerza.
- 1 pizca de sal.
- 75 gr de mantequilla a temperatura ambiente.

Amasamos todos los ingredientes de nuestro roscón, excepto la mantequilla, hasta que obtengamos una masa homogénea (al menos cinco minutos). Vamos agregando poco a poco la mantequilla y, cuando esté toda integrada, seguimos amasando hasta que obtengamos una masa homogénea y elástica. Formamos una bola con la masa y la ponemos en un molde engrasado hasta que doble su volumen (tapamos con un trapo húmedo para que no se reseque la parte de fuera). Una vez que haya doblado su volumen, desgasificamos con los dedos, dividimos nuestro bola en dos ya que sale suficiente cantidad de masa para obtener dos roscones y les damos forma. Para darles forma, introducimos los dedos en el centro y lo vamos girando alrededor de estos, agrandando el agujero central, hasta obtener el tamaño deseado. Los depositamos en nuestros moldes engrasados o bandejas de horno, introducimos el regalito y el haba dentro, y volvemos a esperar que doble su volumen.

Precalentamos el horno a 175º. Introducimos el roscón, a altura media y lo horneamos durante 15-20 minutos. Sacamos del horno y, una vez frío, decoramos a nuestro gusto y, si lo queremos relleno, partimos a la mitad y rellenamos con la crema que queramos.


Notas: 
Yo uso un molde desmoldable en la fase final del segundo levado, y le pongo un vaso en medio para que no pierda la forma al hornearse.
Empiezo a hacerlo el día 5 por la mañana  y, antes de irnos a la Cabalgata, ya ha finalizado todo el proceso de levados por lo que meto los roscones en la nevera, los saco a primera hora del día de Reyes (mientras estamos con los regalos), para que se queden temperatura ambiente y, los horneo. Los tomamos calentitos, pero nos gustan blanditos y, si los hago el día de antes pierden un poco de esponjosidad y ternura.
No uso agua de azahar porque con los pieles de cítricos ya quedan muy aromáticos.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Gingerbread Bundt Cake






Como es normal en estas fechas, en El Pastelito Valiente seguimos  en modo Navidad y, para esta semana, os proponemos un Gingerbread Bundt Cake (Bundt Cake de jengibre) basado en las famosas galletas de jengibre. Un bundt cake especial, para los amantes de las especias, en el que  cada bocado nos hará recordar que se acerca la Navidad.




























Las galletas de jengibre son un clásico de la Navidad en EEUU cuya "receta base", se ha adaptado a multitud de dulces como bizcochos, tartas, cupcakes, etc. No dudéis en hacer todas las recetas que encontréis de este tipo, el olor que dejan en casa mientras se hornean y lo ricos que están hace que perezca la pena hacer todas estos dulces.




Gingerbread Bundt Cake





Ingredientes:

- 2 tazas y media de harina.
- 1 cucharada de levadura Royal.
- 1/4 taza de melaza.
- 1 taza de azúcar moreno (claro o light brown sugar)
- 2 cucharaditas de jengibre molido
- 1 cucharadita de canela.
- 1/4 cucharadita nuez moscada.
- 1 pizca clavo molido.
- 1 pizca pimienta blanca molida.
- 1 pizca de sal.
- 4 huevos.
- 1 taza de aceite de girasol.
- 250 gr de buttermilk.

Precalentamos el horno a 175º. 

1. Batimos el azúcar con los huevos hasta que blanqueen. 
2. Añadimos los huevos uno a uno, no añadimos el siguiente hasta que el anterior no esté completamente integrado.
3. Añadimos la melaza y el buttermilk  y batimos un minuto aproximadamente.
4. Tamizamos los ingredientes secos y los vamos añadiendo poco a poco a la mezcla anterior.
5. Engrasamos nuestro molde bundt y vertemos la mezcla anterior.
6. Horneamos durante 50 minutos a 175º o, hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.
7. Sacamos el bundt cake del horno y dejamos enfriar (sin desmoldar) durante diez minutos.
8. Desmoldamos el bundt cake sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo.

Para el glaseado:
- 1 cucharada de limón.
- 3 cucharadas de agua.
- 1 taza de azúcar glass.

Calentamos todo en un cazo, removiendo bien para que no queden grumos de azúcar y volcamos sobre nuestro bundt.


Notas: 
1. Si no tenemos buttermilk, lo podemos elaborar casero. Para ello añadiremos una cucharada de limón a 250 ml de leche y esperaremos 10 minutos (parecerá que es leche cortada).
2. La melaza puede sustituirse por miel.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Polvorones


Esta semana nos ponemos en modo navideño y empezamos con las recetas típicas de esta época. En casa no somos de muchos dulces navideños, pero los polvorones son la excepción. Nos gustan los polvorones tradicionales, los de toda la vida, los polvorones de almendra. Las recetas tradicionales, como los polvorones de almendra, perduran en el tiempo porque son verdaderamente buenas, porque se hacen con ingredientes de primera calidad y porque gustan a todo aquel que los prueba. Los polvorones, hechos con una buena almendra marcona, son una delicia y una de las más antiguas tradiciones españolas en dulces navideños junto con el turrón de jijona y el mazapán de Toledo.  


Hacer polvorones caseros es algo muy sencillo, no se necesitan nada especial, salvo una buena almendra de calidad y manteca de cerdo ibérica que será lo que marque la diferencia de un polvorón mediocre.

Polvorones 








Ingredientes:
- 125 gr de alamendra marcona tostada (sin sal).
- 200 gr de azúcar glass.
- 250 gr de manteca de cerdo ibérica a temperatura ambiente.
- 1 cucharadita de canela.
- 500 gr de harina bizcochona.
- 1 pizca de sal.


Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 180º. Extendemos la harina sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y la tostamos durante 15 minutos. La sacamos, la dejamos enfriar y finalmente, la tamizamos.
Trituramos la harina con un robot de cocina (con cuidado para que no llegue a soltar el aceite). Ponemos todos los ingredientes en un bol y los mezclamos bien con las manos. Extendemos la masa con un rodillo hasta dejarla en un grosor de 1 dedo y, con un cortador redondo vamos haciendo los polvorones y depositándolos en una bandeja de horno.

Precalentamos el horno a 200º, calor arriba y abajo. 

Introducimos lo polvorones y los horneamos durante 18-20 minutos (cuando veamos que los bordes empiezan a coger color, los sacamos). Los vamos pasando con cuidado ya que son muy frágiles a un rejilla y, antes de envolverlos en papel, los dejamos enfriar del todo.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Pavlova de frutos rojos


Hacía tiempo que tenía guardada esta entrada y, entre unas cosas y otras, no había llegado a publicarla. Se trata de la famosa tarta Pavlova de la que, tanto Australia como Nueva Zelanda se atribuyen su origen. A pesar de esta especie de rivalidad en cuanto a su origen lo cierto es que, la primera receta que se tiene de ella aparece en un libro neozelandés. Esta tarta se hizo por primera vez en honor a la famosa bailarina rusa de principios del siglo XX, Anna Pavlova que visitó con su compañía de ballet los dos países en una gira.
La Pavlova consta de diferentes capas de merengue horneado, crema y fruta (normalmente frutos rojos). Una tarta delicada, un poco laboriosa de hacer pero, sin duda, una delicia.

Pavlova de frutos rojos








Para el merengue:
- 300 gr de claras.
- 550 gr de azúcar glass.
- 50 gr de maizena.
- 1/2 cucharadita de cremor tártaro.
- 1 cucharada de vinagre.
- 1 pizca de sal.

Para el relleno.
- 500 ml de nata para montar.
- 50 gr de azúcar glass.
- Frutos rojos.
- Miel o sirope de arce.

Precalentamos el horno a 200º.
Montamos las claras a punto de nieve junto con el cremor tártaro y la sal, añadiendo poco a poco el azúcar y la maizena (cucharada a cucharada para que las claras no se bajen). Una vez que las claras estén montadas a punto de nieve seguimos batiendo de 8 a 10 minutos hasta que consigamos un merengue firme. 
Dibujamos unos círculos en un papel vegetal para hornear, le damos la vuelta y rellenamos los círculos con merengue.
Bajamos la temperatura del horno a 125º y metemos los círculos de merengue. Horneamos durante 30 minutos a 125º. Pasado este tiempo, volvemos a bajar la temperatura del horno a 100º y seguimos horneando una hora más. Finalmente, apagamos el horno, y dejamos enfriar las bases de merengue en él (no sacar hasta que el horno esté completamente frío.)

Montamos la nata junto al azúcar glass. Una vez montada, vamos poniendo una capa de merengue horneado y una capa de nata con frutos rojos y miel, hasta finalizar nuestra pavlova.

Nota: El relleno y la crema puede ser de lo que queramos, aunque lo tradicional es que sea con nata montada y frutos rojos.